maravillosos. En Acapulco la
pesca deportiva no responde a la bucólica imagen de un hombre solitario que prueba suerte con sus anzuelos en las agua de una laguna o río. Aquí es distinto, aquí se
pesca a mar abierto, entonces, las imágenes y sensaciones son otras: olas rugientes y peces de mayor tamaño, como el pez vela, los róbalos, pámpanos y barriletes, entre otros codiciados ejemplares.
Las aguas de
Baja California Sur son toda una tentación para los fanáticos de este deporte, quienes pueden obtener excelentes meros, jureles, cabrillas, corvinas, petos del Pacífico, róbalos aleta amarillas, lenguados, mahi-mahi, wahoo, atunes dorados, entre otros.
Para proteger a la gran cantidad de especies exóticas que hay en el mar de Cortés, las autoridades han implementado el programa Captura y deja libre, es decir, los peces son devueltos a las aguas, evitando de esta manera dañar el frágil ecosistema de la zona.
Si opta por la
pesca de altura, usted podrá alquilar embarcaciones tipo Bertram y afines, perfectas para las aventuras especializadas. Los lugares más aparentes en Cancún, son las áreas aledañas a la Isla de Mujeres y el mar abierto frente a la Zona Hotelera. Esta actividad puede desarrollarse en las presas Guadalupe Victoria y Peña de Águila. La primera almacena 32 millones de metros cúbicos y fue terminada en 1942. Se encuentra al suroeste de Durango, a 13 kilómetros al suroeste de
Durango. Aquí se capturan lobinas negras, mojarras de agalla azul y el bagre o carpa blanca.
En las aguas costeras de La Paz hay enormes peces pelágicos (se llaman así a los que nadan en aguas superficiales), como marlines (rayado, azul, negro y dorado), peces gallos y atunes que pondrán a prueba la destreza y perseverancia de todos aquellos que encuentran fascinante esta actividad.
De La Paz zarpan yates y cruceros acondicionados especialmente para las jornadas deportivas. Las naves están al mando de curtidos capitanes que llevan a sus pasajeros a los mejores lugares de
pesca.