Como en el resto del mundo, México ofrece toda su gastronomía a los visitantes que llegan para conocer sus maravillosos paisajes y lugares. De esta manera, durante su permanencia podrá disfrutar de las cuatro comidas diarias en los horarios a los que estaba acostumbrado.
Comenzará con el desayuno, en el que podrá degustar huevos a la mexicana, chorizos con huevos, bistecitos rancheros, filete a la fogata, carne asada con huevos, entre otros menús. Éstos podrán ser acompañadas por exquisitos jugos y frutas.
Luego, entre la una y las cuatro de la tarde disfrutará del almuerzo, ocasión en la que podrá probar los tamales y el atole, o algún guisado acompañado con tortillas o panes. El primer plato suele consistir en una sopa y arroz, mientras que el plato fuerte suele ser el tradicional “guisado”. Como postre podrá degustar un dulce, o bien un platillo mexicano popular.
En la merienda, se destacan los sabores dulces, como el chocolate a la española o champurrado, los panes con graciosos nombres, y también los antojitos: enchiladas, pambazos, tamales, quesadillas, sopes o tacos.
Podrá disfrutar de estos platillos en cualquiera de las cafeterías tradicionales y modernas, o bien en los restaurantes y hoteles de la ciudad.