Otro atractivo es la Playa de los Algodones, llamada así porque sus dunas de arena asemejan a motas de algodón; es ideal para practicar deportes acuáticos durante todo el año, ya que su temperatura promedio oscila entre los 31 grados centígrados en primavera, hasta los 18 grados centígrados en invierno.Una visita obligada es el mirador escénico, donde dominaras el paisaje de la ciudad mientras te deleitas con un coco bien helado o un cóctel de frutas. Los turistas aprovechan siempre para tomarse las mejores fotografías que presumirán a sus amistades.
Para quienes gustan de los más variados platillos a base de pescados y mariscos, abundan los restaurantes especializados en la preparación de estos alimentos, así como los de cocina internacional, sin poder faltar la típica carne asada producida en Sonora. Cuando el sol se oculta, la diversión no para, pues los bares y discotecas abren sus puertas para recibir a los paseantes que buscan un poco de vida nocturna. La diversión en San Carlos nunca termina. Para los amantes del mar, San Carlos con sus 3 marinas es un destino maravilloso para pescar, pasear en lancha o bucear. Amantes del buceo de todas partes del mundo vienen a San Carlos por la oportunidad de bucear entre leones marinos.