Hoy en día estos granos se transformaron en dos grandes industrias de México, en donde las técnicas más desarrolladas se emplean en un cultivo y los sucesivos tratamientos y elaboración de productos y subproductos.
De esta manera, el maíz y sus derivados culinarios (tortillas, tamales, antojitos, atoles, etc.) son hoy el alimento básico, el don de los dioses mayas y aztecas. Por su parte, el trigo y sus derivados, a pesar de su amplísimo consumo, se sienten como menos venerables, menos esenciales.
Así, con el correr del tiempo ambos granos continúan inscriptos en la tradición mexicana, ya que hoy el pan es considerado como “comida del señor”, mientras que el pan dulce es premio, alegría, golosina conmemorativa.