Desde la época prehispánica el Chile era ampliamente utilizado en Mesoamérica, donde se le apreciaba por sus propiedades aperitivas. Asimismo, durante la conquista, el chile también llamó la atención de los españoles, quienes comenzaron a elaborar platos en los que se complementaban ingredientes de las dos culturas, dando origen a una Cocina Mexicana, que perdura hasta hoy, y en la cual se destaca este fruto.
Desde entonces el pueblo mexicano se acostumbró a su picor y a lo largo de los siglos sigue siendo para ellos algo imprescindible en la comida. Algunos platillos destacados son: moles, tamales, salsas, chiles rellenos, enchiladas, antojitos, entre otros. En éstos, el fruto se utiliza como condimento, pero también se lo puede consumir frito o asado o en conservas.
El Chile es el condimento tradicional de México que engalana las comidas otorgándole un sabor exquisito, único e inigualable.