A la hora de comer en Tuxtla Gutiérrez, la capital estatal, déjese seducir por los pictes (tamales de maíz), la chispola (carne de res con garbanzo) o el niguijuti (mole de cerdo), delicias que no deben ignorarse.
Pero la carta gastronómica no se reduce a los platillos típicos, sino que va más allá e incluye excelsos potajes internacionales, pudiéndose degustar potajes italianos, japoneses, chinos, argentinos. También hay suculentas churrasquerías y los infaltables fast food.