donde se reza mucho”, lo que equivale a misión, huella conservadora que imprimió la Colonia en el interior, ya que fue el primer intento de evangelización verdadera en la región, llevado a cabo por Fray Andrés de Olmos en 1544.Enclavada en los límites con el estado de
Nuevo León, la mirada de pronto se topa con el principal santuario religioso de
Tamaulipas, donde se venera a la Virgen de Guadalupe con una expresión y vestimentas en pastorelas, vieja tradición Europea revitalizada en la América Colonial, que muestran claramente la pasión religiosa que aún subsiste en el Estado.
La fisonomía de
Tamaulipas se encuentra en su contrastado paisaje, en las altas serranías, en sus fértiles llanuras, en la calidez y franqueza de su gente, en la cadencia de sus danzas y bailes, en el personal sabor de su tan típica comida, en la cuera bordada y en el norteño sombrero.La riqueza tamaulipeca se refleja en su cocina, desde los platillos de la faja central árida, a los de la norteña región fronteriza, pasando por la costa del Golfo y desembocando en el huasteco río Pánuco, uno no tiene más que gozar, dar rienda suelta al gusto y a la convivencia con los paisanos.Al llegar a
Tamaulipas hay que pedir y presumir el Guayín, las Chochas de Sotol o la Flor de Pita con Huevo que se sirve en el desayuno; si se llega pasado el medio día, de entrada se pide Empanadas de Nopal, se sigue con Asado de Puerco, Mole de Papas con Camarón o Cabrito en su Sangre; y de plano en la noche también da lugar a las debilidades del paladar para saborear Tamalitos Revueltos o un Trozo de Cecina.Postres y bebidas también tienen su lugar en la mesa. Mermelada de Nopal, Mezquitamal, Pemoles estilo Canoas, Pipitorias, Adepitas, Champurrado de Maíz de Teja, Miel Seba, Mezcal de San Carlos, Agua de Huapilla, en fin, lo dulce y los liquídos que no deben faltar en las buenas comidas.
La Sierra Madre Oriental eleva sus montañas en la región Suroeste del estado cuyo territorio está compuesto en un 75% por planicies de poca altitud sobre el nivel del mar. Sólo dos cordilleras más rompen con las llanuras Tamaulipecas; una situada en la zona central entre la Sierra Madre Oriental y el Golfo de México, llamada sierra de
Tamaulipas, otra en la parte Occidental de la entidad, llamada Sierra de San Carlos. Al Oriente de la Sierra de
Tamaulipas, próxima al mar, se localiza la Sierra de San José de las Rusas con alturas medias por debajo de los doscientos metros.El sistema fluvial en el estado es abundante, ya que el territorio Tamaulipeco es cruzado por numerosas corriente, tributarias de ríos caudalosos entre los que destacan el Río Bravo y el Río Tamesí-Pánuco por su función limítrofe a lo largo de su cauce.El clima en
Tamaulipas, caliente y seco en general, presenta importantes variaciones vinculadas a la altitud, la influencia del mar y la retención de humedad de las montañas, por lo que cada región tienen clima y paisajes peculiares.