El templo del señor San José es considerado una de las iglesias más bella de la ciudad. Se gestionó su construcción a partir de 1893, en la administración cural del doctor José Maria Díaz y Macedo, sin embargo, fue el 9 de mayo de 1897 cuando se empezó y el 4 de septiembre de 1938 cuando se termino. El templo es de planta de cruz latina y su altar mayor de estilo neoclásico, en cuyo centro se encuentran la escultura del Señor San José, en un nicho formado por dos columnas dóricas que sostienen un frontón triangular y en su arquitrabe lleva triglifos y metopas, las cuales están vacías. Goterones y puntas de diamante completan el adorno. En lo alto del nicho, con ráfagas doradas y nubes, baja el espíritu santo. Todo este adorno esta elaborado en estuco.
En el crucero se levanta una hermosa cúpula que forma un octágono con varios que iluminan el edificio. Cinco arcos formeros de medio punto sostienen las bóvedas en cuyo centro se localiza un pinante con cuatro nervaduras. Los arcos descansan en semicolumnas del orden toscano. Recorre la nave una cornisa. Se localizan en el crucero de la nave dos altares neoclásicos. Así dos nichos custodiados por dos columnas toscanas que sostienen un frontón triangular. En el mismo espacio del crucero hay dos entradas. La del lado norte da acceso a la capilla de Nuestra Señora de Guadalupe, también con altar neoclásico cuyo óleo con marco labrado y dorado y custodiado por columnas clásicas se sostienen un óleo que termina con corona, todo ello elaborado en estuco y decorado en hoja de oro. La del vano sur da acceso a la sacristía.
Su fachada exterior es lisa, en la que un vano cuadrangular da acceso al interior con una puerta de cedro y tableros. El vano tiene una jamba con moldura y en ambos lados se levantan dos columnas toscazas que sostienen una cornisa y en su arquitrabe lleva triglifos y metopas, las cuales están vacías.