Morelos tiene la fortuna de contar con una gran riqueza tanto cultural como natural. Todo esto aunado a la calidez y amabilidad de su gente, han hecho del estado de Morelos, un lugar de mucha afluencia turística.
Durante la época prehispánica, el territorio de Morelos había sido habitado por los tlahuicas y durante la Revolución Mexicana se distinguió por ser la sede del ejército comandado por Emiliano Zapata.
Cuando el Emperador Maximiliano I tomó posesión de la corona de México, el Presidente Benito Juárez tuvo que trasladar la capital de la república a diferentes regiones. Para ese propósito dividió el territorio original del Estado de México en tres distritos militares: el actual Estado de México y los territorios que ahora comprenden el estado de Hidalgo y Morelos. Después del triunfo de los republicanos los nuevos distritos rehusaron reintegrarse y tras un año se decidió elevarlos a la categoría de estado. Uno de ellos, Morelos, rinde honor al sacerdote insurgente José María Morelos y Pavón.
Al norte de Morelos se desprenden del Eje Neovolcánico las sierras de Zempoala, Tres Marías, Tepoztlán, Tlayacapan y Tlalnepantla. Los principales ríos son el río Grande, el río Tepalcingo y el río Amacuzac. Entre las principales lagunas sobresalen la laguna El Rodeo, la laguna Coatetelco y la laguna de Tequesquitengo. Los principales atractivos turísticos del estado son: el Parque Nacional del Tepozteco (donde se ubica la pirámide del Tepozteco y el Exconvento de Tepoztlán), y las ruinas de Coatetelco, Las Pilas y Xochicalco.
Morelos invita a disfrutar de todo lo bello que este estado tiene para ofrecerle.