Guadalajara con su gran número de áreas verdes (parques, plazas, jardines, glorietas) permiten que la ciudad sea una estancia agradable sin dejar de lado sus zonas recreativas de renombre que resultan inolvidables.
La gran Cruz de Plazas: Plaza de la Liberación
La gran cruz de plazas, a los cuatro flancos de la Catedral fue elaborada y proyectara por Ignacio Díaz Morales. El brazo más largo de esta cruz latina lo conforma la Plaza de la Liberación, la cual está enmarcada por los edificios más representativos de la ciudad. Esas cuatro plazas son Plaza Guadalajara, Plaza Liberación, la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres y Plaza de Armas.
La plaza de la Liberación, también es conocida como Plaza de los Tres Poderes y popularmente como la Plaza de las "Dos Copas". Tiene varios prados y árboles de tabachín de varios colores, en su lado norte se encuentra una estatua de bronce de don Miguel Hidalgo y Costilla, lugar muy socorrido por los tapatíos para bolear sus zapatos, pero lo más representativo de esta plaza son sus dos enormes fuentes, construidas entre 1948 y 1952. Tiene muchas bancas metálicas, así como numerosas farolas que la alumbran, bajo esta plaza se encuentra un amplio estacionamiento y pasa parte del túnel de la avenida Hidalgo.
Plaza Tapatía
A principios de los años ochenta en esta ciudad se construyó una gran plaza para que los tapatíos pudieran caminar tranquilamente por el centro histórico. La Plaza Tapatía va desde el Teatro Degollado hasta el Instituto Cabañas. Tiene una extensión de 70 mil metros cuadrados e incluye a su vez varias plazas: los Fundadores, Degollado, Morelos, López Portillo y Weber, además de la denominada Explanada Central y el Paseo del Hospicio; también cuenta con dos andadores, uno atrás del Degollado y el otro a uno de sus costados, sobre la calle Morelos. Esta obra fue una creación de Juan Gil Elizondo.