Parroquia de San Antonio

Fue construida en el año de 1650 por los franciscanos en estilo neoclásico, fue consagrada al patronazgo de San Antonio de Padua en 1683 por el obispo de Guadalajara, don Juan de Santiago y León Garabito. Sus características incluyen el empleo del ladrillo como material de fabricación y su ubicación sobre un terraplén que nivela la inclinada ladera de la colina sobre la que se extiende. En el interior se presenta una nave central abovedada en forma de cañón, con arquerías laterales que sostienen la techumbre de los pasillos laterales y el coro. En el lado oeste del templo se presenta una amplia explanada enmarcada por una arquería que recuerda la forma de un acueducto, en cuyo centro se localizan dos fuentes de cantera.