hospitalaria y alegre, que lo acogerá con los brazos abiertos y le mostrara lo mejor de su tierra: su centro histórico evocador y monumental, sus museos reveladores de la historia, la vocación minera que se transpira en el cercano pueblo de Real Monte y la belleza natural en el Parque Nacional El Chico. Algunos monumentos imperdibles son el edificio de las Cajas Reales que data de 1670 o la casa Rule, con la prestancia de sus corredores decorados de esa manera exquisita que era propia de las mansiones de los acaudalados mineros de
Pachuca. Hoy es la sede del municipio de la ciudad.
Un lugar único es el museo de la Minería, sus salas permiten conocer la historia de las minas de esta región de
Hidalgo, explotadas desde tiempos prehispánicos y ligadas al progreso de la ciudad.
No se puede ir sin visitar la casa de artesanía Hidarte, una feria multicolor, con bordados, tejidos, muebles y alfarería.