Taxco de Alarcón está situada en el Estado de Guerrero al sur de México. Fue fundada en 1529 sobre asentamientos indígenas con el fin de explotar sus
inagotables minas de plata, otros metales y piedras preciosas llegando a ser una de las principales ciudades mineras de la nueva España. Las prósperas explotaciones mineras fomentaron la construcción de joyas arquitectónicas y artísticas que todavía hoy mantienen un alto grado de conservación gracias a su cuidada restauración. Debido a esta belleza de líneas y formas ostenta los títulos de Patrimonio Artístico Nacional y Monumento Histórico Nacional. El máximo exponente de esta inalterada arquitectura colonial es la Iglesia de Santa Prisca, una de las más bellas e imponentes de México. En nuestro días Taxco sigue siendo importante centro minero, pero su mayor atractivo radica en el interés
Video sobre Taxco
turístico que despierta la posibilidad de convertirse en un abrir y cerrar de ojos en viajero de hace casi cinco siglos.
Conocido originalmente como Taxco Viejo, la bella ciudad de Taxco deriva su nombre del vocablo náhuatl tlachtlico (“lugar del juego de pelota”). Los españoles se ubicaron en un lugar cercano, llamado Tetelcingo y posteriormente Taxco Nuevo, a finales de la década de 1520. Originalmente fue un campamento minero y su estructura urbana refleja el crecimiento caótico de estas poblaciones cuando tenían que extenderse en lugares de topografía accidentada. Sus calles presentan grandes pendientes, a veces con escalones y recorridos tortuosos, pero esto sólo contribuye, posteriormente, a aumentar el atractivo de sus perspectivas urbanas.