El Estado de México es una de las 31 entidades federativas de México y se localiza al centro del territorio. Colinda al norte con el estado de Hidalgo, al este
con los estados de Tlaxcala y Puebla, al oeste con Michoacán y al sur con Morelos, Guerrero y el Distrito Federal. En el Estado de México se encuentra una de las mayores riquezas históricas del país, pues está ubicada en el territorio que durante siglos ha sido el centro cultural de distintos imperios prehispánicos, del virreinato y de la República. La herencia colonial es el mayor atractivo del lugar, con sus templos, conventos y palacios. Quienes disfrutan del turismo arqueológico pueden leer las huellas de los antiguos habitantes en las zonas arqueológicas. EL visitante podrá gozar de sus bellezas, de sus apacibles lugares de descanso, de sus bulliciosos y alegres sitios de esparcimiento, de la exquisitez de sus comidas, de la abundancia de sus recursos, de sus vestigios arqueológicos, de sus monumentos históricos. Hay parajes y paisajes para todos los gustos, sin excepción ni impedimento para disfrutarlos, pues existen caminos, carreteras y transportes, así como establecimientos para comer, hospedarse o divertirse, que facilitan el acceso y el deleite.
La mayor parte del estado se ubica en el Valle de México o Anáhuac, una meseta encalvada a las afueras de la ciudad de México. En su relieve sobresalen algunos volcanes como el Xinantécatl o Nevado de Toluca en la porción occidental del estado, y en la parte oriental sobresalen el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl.
El Estado de México también destaca por su diversidad. Los paisajes que ofrece la región van desde la aridez más rústica hasta la fértil vegetación en la tierra de los valles hacia el sur. Dos de las principales cuencas del país se ubican en el estado de México, la del río Lerma y la del río Tula-Moctezuma-Pánuco.
La oferta del Estado de México no se agota, e invita a recorrer sus monumentos, a degustar su gastronomía y a participar de su cultura en sus pintorescas fiestas regionales.