De esta manera, quienes llegan a Valle de Bravo pueden visitar los siguientes monumentos religiosos:
El Cristo Negro, ubicado en el Templo de Santa María Ahuacatlán: esta imagen puede observarse sobre el altar principal. Se trata de un busto muy venerado por los vallesanos y por las gentes de las comunidades vecinas, ya que se dice que es muy milagroso.
Además, en el interior de la iglesia se pueden observar cuatro enormes lienzos de Phillippa, realizados por un artista de origen inglés. En estos lienzos Phillipa se puede ver la relación teológica entre la leyenda mazahua del Cristo Negro y el Nuevo Testamento.
El Centro de Espiritualidad Carmel Marantha: se trata de un centro de espiritualidad ubicado en escenario natural maravilloso que combina perfectamente con su arquitectura singular. Pertenece a la congregación de los monjes Carmelitas, y se trata de una institución muy reconocida, ya que tiene por objetivo lograr que el hombre pueda vivir en la gracia de Dios y descubrirse así mismo a través de la meditación, el silencio y la oración.
Cuenta con diferentes capillas en cuyo interior es posible admirar piezas religiosas de exquisito gusto y gran valor artístico.
La Parroquia San Francisco de Asís: es una de las iglesias más tradicionales de Valle de Bravo.
Cuenta con pinturas en los muros, también hay oleografías Italianas que merecieron un premio en su tierra de origen. Su campana mayor recibe, actualmente, el nombre de "San Francisco", en honor a ese patrono.