Comer en Xochimilco
Se ofrecen entre otras rarezas difíciles de pronunciar, una afrodisíaca espuma de maracujá, langosta en timbal con aguacate y nopalitos de la tinajera de Xochimilco. Estos últimos son tiernas hojas de cactus asadas, que se sirven con queso, tomate, cebolla y cilantro. No faltan los sopecitos: unos triangulitos de tortilla de maíz frita. Se comen con salsa verde o roja, dos aderezos que nunca faltan en la mesa mexicana.
Como remate, el tequila. Proveniente del ágave azul, una planta que crece en zonas áridas como Tequila, departamento de Jalisco. ¿Cómo se toma? Se abre la mano con la palma hacia abajo y el pulgar separado. En el hueco se vuelcan un poco de jugo de limón y de sal. La mezcla se absorbe con la lengua (no con los labios) y se toma el tequila, al ritmo más conveniente.
Si se quieren probar "alegrías", hay que visitar Xochimilco para saborear las galletas de amaranto que tiene propiedades nutritivas que lo describen como el alimento del futuro, pues ya han viajado al espacio.