También conocido como La Villa, Nombre de Dios es uno de los pueblos que tienen mucho que ofrecer al turismo nacional e internacional.
A 52 kilómetros de la ciudad de Durango se encuentra Nombre de Dios, una de las poblaciones más antiguas, llena de historias y leyendas relacionadas con la conquista y evangelización del norte del país.
A esto se añaden sus parajes y atractivos naturales que además de ofrecer una estadía placentera algunos de ellos trascienden en la historia, siendo uno de ellos el balneario de Berros, donde se ofició la primer misa del norte del país bajo la sombra de un mezquite.
Este lugar, conocido también como “la tierra del mezcal” en la región, es atravesado por la carretera No. 45 (Durango-México), es un atractivo para los buscadores de historia, pues aquí se fundó la primer misión franciscana entre 1555 y 1556.
Antiguos edificios, entre ellos sus templos con todo y su invaluable arte e historias religiosas, leyendas y tradiciones, exquisita gastronomía, paseos junto al río, aguas termales, vinatas artesanales y buen trago de mezcal, le esperan a quienes visiten Nombre de Dios, comentó Jacobo Agustín Peinado Ochoa.
El encargado del museo comunitario Contalpa, manifestó que él y el cronista del lugar, Heriberto Hernández Velásquez ofrecen paseos guiados, por los lugares más importantes de “La Villa”, ofreciendo a la vez relatos de este añejo poblado.
Fuente:elsiglodedurango.com.mx