Desde que era niño Cristian tenía cierta fascinación por la cocina y por atender a la gente. Así que llegada la hora de elegir una profesión, la decisión fue fácil. Optó por la gastronomía.
Con el paso de los años, se convirtió en chef y trabajó durante 10 años en diversos restaurantes sin ver posibilidades de un futuro prometedor: “Es una carrera muy matada, que te exige muchas horas y como está vista como un oficio en este país, es muy mal pagado al menos que seas extranjero”, cuenta Cristian Marchesi.
Cansado de eso, hace tres años y medio decidió establecer su propio negocio y no ser empleado de alguien más. Tras un año de planeación, creó Margios, una empresa dedicada a hacer galletas decoradas para todo tipo de ocasión y evento: “Nos decidimos por las galletas porque vimos un nicho de mercado, vimos una oportunidad. Cuando empezamos a ir a bazares llevábamos dos o tres cosas para vender, aderezos, galletas, casitas decoradas, de todo y lo que llamó mucho la atención fueron las galletas, fue un proceso de selección natural”.
Hoy, operan desde la Ciudad de México y tienen dos años y medio en el mercado: “Margios reúne las primeras tres letras de mi apellido y las primeras tres letras del apellido de la que era mi socia. Vimos la oportunidad de hacer algo para nosotros y por nosotros y de que en un futuro se convierta en una empresa mucho más grande que le pueda dar empleo bien pagado a muchos mexicanos”.
A la fecha distribuyen en tiendas de regalos y distribuidores particulares en Guanajuato, Nuevo León, Veracruz, Zacatecas, Tabasco e incluso España: “No como una exportación tal cual, esperamos hacerlo en cuanto tengamos la capacidad, no de producción, sino de arreglar los trámites”. Margios también ofrece, ocasionalmente, servicio de catering y venden pan a algunos restaurantes. Las galletas son de mantequilla y la cobertura sabor limón; su precio depende del tipo de galleta, modelo y tienda.
Cuando los pedidos son de hasta 100 galletas, se hacen con hasta tres días hábiles de anticipación: “Es un trabajo 100% hecho a mano, no hay maquinaria involucrada todo es pintado a mano por lo tanto lleva su tiempo y deben de secar”.
Sus planes son abrir el mes que entra una sala de exhibición y venta directa en la colonia Del Valle de la Ciudad de México: “La idea es lograr tener tiendas en distintas partes de la ciudad y tal vez algún día tener mi propio restaurante”.