En el marco del programa de relaciones públicas, estarían también los tan controvertidos festivales. Hay opiniones encontradas en torno a ellos, su organización y su costo. Festivales como el de Jazz, el Gastronómico, el del Tequila, el desaparecido y fugaz “Viva México en Cancún“, son sin duda herramientas para la promoción de Cancún que se constituyen en valor agregado para los turistas que se encuentran en el destino al momento de su realización.
Mucho se ha discutido al respecto. ¿Quién debe financiarlos? ¿La OVC? ¿El gobierno? ¿Los empresarios? ¿Las grandes marcas? ¿O una mezcla de todos ellos?
Lo cierto es que no hemos podido ponernos de acuerdo y algunos de estos festivales se han ido para no volver.
Un festival no debe verse como un negocio para el destino, se hacen a fondo perdido y se consideran una de tantas herramientas para la promoción y el posicionamiento del destino y que como arriba señalamos se convierten por lo pronto en enorme sorpresa de valor agregado para el visitante.
¿Qué sería hoy de Guanajuato sin el Cervantino? ¿O de Puerto Vallarta sin el Gastronómico, o de Spoleto, en Italia sin el Festival de Dos Mundos que tiene 42 años? ¿O el de Nuevo Orleáns sin el Festival de Jazz?
¿Podremos ponernos de acuerdo aquí para contar con una estrategia integral de relaciones públicas que incluya festivales? Ojalá que sí, muy pronto.
Fuente:novenet.com.mx