En la ciudad de México con un dólar se puede ir muy lejos, pero con 20 un viajero tiene la oportunidad de ver luchadores enmascarados torcerse en acrobáticas llaves, elegir el repertorio de un conjunto de vistosos mariachis o darse un baño de historia.
Las opciones sobre lo mucho que se puede en esta metrópolis son casi tantas como sus 20 millones de habitantes _que se hacen llamar chilangos_, pero muchas de las que le sugerimos le ayudarán a ahorrar dinero mientras disfruta de la ciudad.
Empiece visitando el centro histórico, donde le impresionará la magnitud de la inmensa plaza central, llamada el Zócalo. Si va en un fin de semana puede toparse con un concierto al aire libre, vendedores de artesanías, grupos de baile tradicional o pacíficos manifestantes.
Luego explore los edificios alrededor de la plaza, ya que ahí le espera un maremoto de historia, empezando con los aztecas, cuyo centro ceremonial estaba ubicado allí antes de que los españoles construyeran encima. En el Templo Mayor, más allá de la esquina nordeste del Zócalo, los arqueólogos siguen excavando las ruinas de la civilización que sucumbió ante los conquistadores. La entrada al museo y al sitio arqueológico cuesta 45 pesos (4 dólares), de martes a domingo de 9 a.m. a 5 p.m.
Al norte del Zócalo y al lado de las ruinas aztecas se encuentra la Catedral Metropolitana, construida a lo largo de más de dos siglos y diseñada por 16 arquitectos. Al este se encuentra el Palacio Nacional, sede del poder ejecutivo de la nación, y al sur se ubica la sede del gobierno municipal.
Mientras está en el centro no se puede perder una comida mexicana tradicional en el Café Tacuba, cuyo diseño y atmósfera le transportará a las épocas históricas del país. El café está en una antigua casona colonial decorada con azulejos rojos en la calle Tacuba 28, a sólo unas cuadras del Zócalo. La comida cuesta 180 pesos (16 dólares) incluyendo entrada, plato fuerte, postre y café. Está abierto de las 8 de la mañana hasta 11:30 de la noche.
Una vez que haya conocido la diversidad y la historia resumida en el Zócalo, tal vez estará listo para una noche en la ciudad. Unas vacaciones en México serían incompletas sin pasar la noche bailando al ritmo de la música romántica norteña o menearse al compás de la cumbia.
Pero si de mariachis se trata visite la Plaza Garibaldi, donde los músicos se agolpan a la espera de que alguien se acerque a pedirles sus servicios para acompañar una cena en algún restaurante cercano o evento especial.