Museo Regional de Durango, permite conocer la historia del estado. En sus 12 salas se exhiben restos paleontológicos, objetos y utensilios de las culturas primigenias y vestigios que rememoran los periodos de la conquista española, la lucha independentista y la gesta revolucionaria. También hay un espacio para la flora y fauna de este entrañable rincón de México.
Sus principales atractivos son la sección dedicada a la Guerra Cristera (conflicto entre el gobierno mexicano y la iglesia) y la colección de lienzos de Miguel Cabrera, uno de los más grandes pintores novohispanos.
La sede del museo es uno de los edificios más bellos del centro de la ciudad. Fue construido en 1890 para ser la residencia de la familia de Francisco Gómez Palacio, hijo del célebre gobernador del mismo nombre. El inmueble es de estilo neoclásico, tiene dos pisos y tres fachadas con líneas evocadoramente francesas, muy de moda en aquel tiempo.
La casa es conocida con el nombre de El Aguacate, por el árbol de aguacate que se encuentra en su jardín. Dirección: calle Victoria 100 esquina con Aquiles Serdán, Durango Teléfono: (52-618) 812-5605 / 812-7019 Horario: de martes a sábado desde las 9:00 horas hasta las 16:00 horas
Museo de Arqueología Ganot-Peschard, es un espacio para el estudio y la difusión de los avances alcanzados por los pueblos que habitaron el territorio de Durango y los estados vecinos. Sus seis salas exhiben instrumentos y objetos manufacturados por los hombres y mujeres de las culturas mesoamericanas de chalchiutes, guadiana y aztatlán. También se observan fotografías de arte rupestre e información sobre los métodos de investigación arqueológica. Las piezas de gran valor histórico que destacan en sus salas, provienen de los centros arqueológicos de la región. Dirección: calle Zaragoza 315 Sur, Centro Histórico, Durango. Teléfono: (52-618) 813-1047 Horario: de martes a viernes desde las 10:00 horas hasta las 18:00 horas. Sábados y domingos desde las 11:00 horas hasta las 19:00 horas.
Museo de Arte Guillermo Ceniceros, más de medio centenar de lienzos de este famoso pintor durangueño, engalanan 5 de las 11 salas de este palacio de la pintura, inaugurado el 3 de agosto de 1998, siendo su sede primigenia la hermosa Casa Grande en la ex hacienda Ferrería de Flores, pero, desde agosto del 2004 este valioso legado artístico fue traslado al antiguo convento Carmelita, en el Centro Histórico de la ciudad.
El museo rinde tributo al artista durangueño Guillermo Ceniceros, considerado por los entendidos como el último gran muralista mexicano. Además es reconocido como el artista de trayectoria más dilatada en la segunda mitad del siglo XX.
Además de las obras de Ceniceros, se exhiben en el museo los lienzos de otros importantes artistas contemporáneos. Dirección: Independencia 135 Norte, Durango Teléfono: (52-618) 825-0027 Horario: de martes a viernes desde las 10:00 horas hasta las 18:00 horas. Sábados y domingos desde las 11:00 horas hasta las 18:00 horas.
Museo de Arte Contemporáneo Ángel Zágarra, un antiguo inmueble de arquitectura decimonónica, cobija los impresionantes lienzos de este célebre artista durangueño, que por más de tres décadas siguió los trazos de la escuela francesa y estudió con vehemencia las características y peculiaridades de la pintura religiosa.
Nacido en 1886, Zágarra plasmó en sus obras la relación entre el hombre y la divinidad, siendo la vida su tema principal. Además de sus pinturas, el artista expresó sus sentimientos y sensibilidad a través de poemas, crónicas y ensayos.
El museo fue inaugurado en octubre de 1996, como un homenaje a la fructífera carrera del durangueño. Las obras fueron cedidas al gobierno del estado por medio de una venta simbólica, realizada por los herederos del conde René Philippon, el propietario de las mismas. Dirección: Negrete 301 Poniente, Centro Histórico, Durango Teléfono: (52-618) 825-5530 Horario: de martes a viernes desde las 10:00 horas hasta las 19:30. Sábados y domingos desde las 11:00 horas hasta las 18:00 horas.
En las mesas tradicionales de Durango, el viajero sentirá la irresistible tentación de la carne. Y será difícil ignorar su sugestiva presencia, resistirse a las fragancias exquisitas e instigadoras, reprimir el deseo de entregarse o rendirle culto al sabor festivo y contundente de las ricuras gastronómicas que se preparan en las cocinas y fogones de esta tierra campestre y ganadera, mexicana.
Al caer en la tentación, usted se deleitará con las inolvidables carnes adobadas y los proverbiales quesos de Durango, dos de los ingredientes principales de una cultura que tiene en el caldillo durangueño (a base de carne seca y chile) a su potaje estelar.
Pero los “pecadillos gastronómicos” no terminan ahí, sino que incluyen otras recetas sublimes como el lomo relleno de cerdo, sazonado con vino blanco y condimentado a veces con miel de maguey; el asado de venado, acompañado con trozos de jamón y embadurnado con mantequilla; y las gallinas borrachas de Durango, un guiso al que se le agrega jamón, chorizo, pasas y almendras.
El queso flameado es otra de las ricuras que conquista el paladar de los viajeros cosmopolitas, quizás por la gran calidad de este producto lácteo considerado el mejor de México, en particular los fabricados por los menonitas, una comunidad de raíces alemanes que se caracteriza por su profunda religiosidad. Ellos arribaron al estado a comienzos del siglo XX.
Una de las peculiaridades culinarias de Durango es la gran habilidad de sus cocineros para mantener los alimentos frescos, a través de la preparación de conservas. La técnica permite disfrutar de los incomparables dulces de nuez y almendra y de los quesos añejos, por mencionar solo un par de ejemplos. No queremos terminar de abrirle el apetito.
Al final de un buen festín, no hay nada mejor que un delicioso postre de huevo, preparado con migajas de pan, leche y azúcar, luego de pasar por el horno se le agrega un toque de almíbar; o los mostachotes de Durango, unos merengues que suelen acompañar a las copas de helado.
Si se trata de brindar, hágalo con mezcal (aguardiente destilado del maguey), una de las bebidas más entrañables y degustadas de México. Su toque fuerte y agradable lo hace ideal para acompañar cualquier banquete.
Una opción más sueva y agradable es el licor de durazno. Esta bebida es preparada con frutos maduros y pelados, los mismos que se dejan macerar en alcohol de caña. Al mes este es cambiado por un jarabe a base de azúcar, agua y vainilla.
La accidentada geografía de Durango, con montañas, desiertos, valles, lagunas, caudalosos ríos, profundas barrancas y cañones, es un destino potencialmente aventurero y ecoturístico.
En las cumbres de la Sierra Madre, las paredes rocosas de Tamazula, las aguas de las presas Guadalupe Victoria y Peña de Águila, las grutas El Rosario y el circuito de Chupaderos, son algunos de los lugares favoritos para la práctica del trekking o senderismo, la escalada, la pesca deportiva (también puede practicar la pesca deportiva en Cancún), el espelismo y el ciclismo de montaña. Sí, grandes aventuras.
CICLISMO DE MONTAÑA EN DURANGO
La naturaleza y velocidad se reúnen para dar vida a un apasionante deporte que exige gran esfuerzo y destreza: el ciclismo de montaña, una actividad que permite explorar los rincones más intrincados de Durango.
El circuito más conocido es Chupaderos, un lugar que por su agreste geografía pródiga en barrancas ha sido escenario de varias películas. Hoy, este fabuloso paraje localizado a 12 kilómetros al norte de la ciudad de Durango, es el punto de partida de una exigente ruta ciclística que termina en la barranca de Huertas.
ESPEJISMO EN DURANGO
Desde sus orígenes el hombre se ha caracterizado por su espíritu aventurero; un espíritu que se mantiene a pesar de las comodidades del mundo moderno. Quizás dentro de las actividades extremas que se desarrollan en la actualidad, el espelismo es una de las más excitantes. Es como un retornar a los comienzos de la civilización, cuando nuestros antepasados vivían en cavernas y cuevas.
Si usted es aficionado a este deporte, tiene que recorrer y explorar las caprichosas formaciones de El Rosario, unas grutas sensacionales con miles de años de antigüedad, las mismas que tienen su origen en el escurrimiento y disolución de las sales minerales.
Al adentrarse en su reino de sombras, es posible observar salones naturales con numerosas estalactitas y estalagmitas de formas extrañas y peculiares. El recorrido básico es de 500 metros.
Se encuentra en la sierra de El Rosario, municipio de Lerdo, a 20 kilómetros de Mapimí. Para visitarla se recomienda la compañía de un guía especializado y una buena linterna.
CAMPING EN DURANGO
En Durango hay varias zonas excelentes para acampar, como Santiago Papasquiaro (nombre que significa Sacerdote del Templo o Casa de las Águilas). Localizado a 186 kilómetros de la capital estatal, en este rincón del estado de Durango, los viajeros pasarán relajantes jornadas en baños termales y noches de ensueño en los poblados de Hervideros, Agua Caliente, el Pachón, los Bañitos de Santiago y Atotonilco.
Otros espacios de interés son la presa Guadalupe Victoria, a 13 kilómetros al suroeste de Durango. Rodeada de 175 hectáreas de bosques protegidos, es un paraíso para los campistas.
También se debe considerar la misteriosa Zona del Silencio, a 55 kilómetros de la ciudad de Cevallos. Los viajeros deben aprovisionarse de agua y alimentos y contar con la colaboración de un guía experto, porque este lugar es conocido por “desorientar” hasta las brújulas (ver atractivos y actividades en Durango). La Zona del Silencio es parte de la Reserva de la Biosfera de Mapimí y es famosa por ser escenario de extraños fenómenos físicos y “pista de aterrizaje” de numerosos meteoritos.
PESCA EN ACAPULCO
En Acapulco la pesca deportiva no responde a la bucólica imagen de un hombre solitario que prueba suerte con sus anzuelos en las agua de una laguna o río. Aquí es distinto, aquí se pesca a mar abierto, entonces, las imágenes y sensaciones son otras: olas rugientes y peces de mayor tamaño, como el pez vela, los róbalos, pámpanos y barriletes, entre otros codiciados ejemplares.
La pesca de altura es la que se realiza con mayor asiduidad en Acapulco: la mejor temporada es entre noviembre y mayo. En este afamado destino turístico no es complicado alquilar una embarcación (barcos, veleros, lanchas, barcas de pedales y piraguas) y todo el equipo necesario para salir al mar.
Entre los lugares más conocidos destacan Puerto Marqués -una bahía a 15 kilómetros al sureste de Acapulco-, Tecomate -un paraje rodeado de manglares a 68 kilómetros- y la lagunadeChautengo -a 11 kilómetros al sureste.
PESCA EN BAJA CALIFORNIA SUR
Las aguas de Baja California Sur son toda una tentación para los fanáticos de este deporte, quienes pueden obtener excelentes meros, jureles, cabrillas, corvinas, petos del Pacífico, róbalos aleta amarillas, lenguados, mahi-mahi, wahoo, atunes dorados, entre otros.
Para proteger a la gran cantidad de especies exóticas que hay en el mar de Cortés, las autoridades han implementado el programa Captura y deja libre, es decir, los peces son devueltos a las aguas, evitando de esta manera dañar el frágil ecosistema de la zona.
En Baja California Sur se realizan torneos de pesca todo el año. El principal es el de Cabo San Lucas en octubre, en el cual participan deportistas de diversas partes del mundo, quienes, a bordo de 200 embarcaciones, se lanzan a la búsqueda de marlines azules o negros. El premio es de un millón de dólares.
PESCA EN CANCUN
En Cancún y sus alrededores, los fanáticos de las cañas, cordeles y anzuelos, encontrarán más de un espacio natural para desarrollar plenamente su actividad. Sea a mar abierto, en lagunas o en bahías, las opciones son múltiples, es cuestión de elegir, preparar las carnadas y esperar el tirón de la presa.
Si opta por la pesca de altura, usted podrá alquilar embarcaciones tipo Bertram y afines, perfectas para las aventuras especializadas. Los lugares más aparentes en Cancún, son las áreas aledañas a la Isla de Mujeres y el mar abierto frente a la Zona Hotelera.
La mejor temporada para la pesca de altura, va de abril hasta septiembre, meses en los que abundan los peces vela, marlines, dorados, wahoo, atunes de aleta azul, entre otros especimenes.
Los que gustan de pescar en corrientes más calmadas y menos profundas, pueden lanzar sus anzuelos en las ensenadas y lagunas de Cancún, ricas en sábalos, róbalos, palometas y macabís. Los mejores escenarios son los bajos de la Bahía de Mujeres y la laguna Nichupté.
PESCA EN DURANGO
Esta actividad puede desarrollarse en las presas Guadalupe Victoria y Peña de Águila. La primera almacena 32 millones de metros cúbicos y fue terminada en 1942. Se encuentra al suroeste de Durango, a 13 kilómetros al suroeste de Durango. Aquí se capturan lobinas negras, mojarras de agalla azul y el bagre o carpa blanca.
La segunda es alimentada por los cauces de los ríos La Sauceda y Mimbres. Sus 30 millones de metros cúbicos de agua son utilizados para el riego. Quienes pescan en este lugar, se ven recompensados con magníficos ejemplares de carpas de Israel, lobinas negras, bagres y matalotes.
Para visitar esta zona hay que tomar la carretera 45 hasta Villa Ocampo, donde se inicia un camino de 29 kilómetros hacia el norte.
PESCA EN LA PAZ
En las aguas costeras de La Paz hay enormes peces pelágicos (se llaman así a los que nadan en aguas superficiales), como marlines (rayado, azul, negro y dorado), peces gallos y atunes que pondrán a prueba la destreza y perseverancia de todos aquellos que encuentran fascinante esta actividad.
De La Paz zarpan yates y cruceros acondicionados especialmente para las jornadas deportivas. Las naves están al mando de curtidos capitanes que llevan a sus pasajeros a los mejores lugares de pesca.
Por la abundancia de especies en el mar de La Paz, no es necesario alejarse demasiado de la costa para obtener un buen ejemplar, incluso -con un poco de suerte- es posible capturarlos desde la orilla.
Todos los años en setiembre se realiza el circuito Bisbee, un importante torneo de pesca, con participantes provenientes de varios países.
La accidentada geografía de Durango, con montañas, desiertos, valles, lagunas, caudalosos ríos, profundas barrancas y cañones, es un destino potencialmente aventurero y ecoturístico.
En las cumbres de la Sierra Madre, las paredes rocosas de Tamazula, las aguas de las presas Guadalupe Victoria y Peña de Águila, las grutas El Rosario y el circuito de Chupaderos, son algunos de los lugares favoritos para la práctica del trekking o senderismo, la escalada, la pesca deportiva, el espelismo y el ciclismo de montaña. Sí, grandes aventuras.
TREKKING EN DURANGO
La compleja topografía de la Sierra Madre, cadena montañosa que cruza el estado de Durango, ofrece paisajes boscosos y rincones inexplorados, propicios para largas y apasionantes caminatas. Aquí, las aventuras comienzan, casi siempre, en caminos sinuosos que se pierden en la espesura de los bosques de coníferas.
Uno de estos rincones es el cañón de Bacis, formado por la fuerte erosión del río Remedios. Su entorno geográfico presenta zonas escarpadas, bosques (hábitat de venados, ardillas y un sinnúmero de aves) y cerros empinados, como Alto Tarabilla y Los Monos. Excelentes para la exploración:
* Cerro Alto Tarabilla, cerca al poblado de los Altares. Tiene una altitud de 2,860 metros. Es todo un reto para los que buscan emociones fuertes.
* Cerro Los Monos, a 8 kilómetros al sureste del poblado Sapioris, cuenta con escarpadas paredes verticales de 2,600 metros. Aquí los intrépidos visitantes no sólo disfrutan del ascenso, sino que se convierten en privilegiados observadores de un legado milenario: las pinturas rupestres.
Para visitar el cañón desde la ciudad de Durango, capital del estado del mismo nombre, hay que tomar la carretera 23 hasta Santiago de Papasquiaro (186 kilómetros) y desde hay recorrer 172 kilómetros con dirección noroeste.
También se recomienda visitar la cascada Charco Verde, en Pueblo Nuevo. Tiene una caída de 30 metros de altura y sus alrededores son un sueño para las actividades deportivas, entre ellas el senderismo. Durante su recorrido es posible que encuentre algún gambusino en el cauce del río (buscador de oro).
ESCALADA EN CHIHUAHUA
La emoción invade el cuerpo mientras las manos y los pies se aferran a las grietas de una pared rocosa. Es una lucha tenaz y persistente contra la gravedad y su mandato de que todo lo que sube debe de bajar. Quizás por este espíritu de lucha y contradicción, el deporte de la escalada gana cada vez más adeptos y cultores en el planeta.
En Chihuahua, tierra de barrancas y cañones, los escaladores encuentran numerosas rutas en las ásperas paredes naturales. Los escenarios más propicios para la práctica de este deporte son:
* El Gigante, es un impresionante peñón de 884 metros de verticalidad en la barranca Candameña. Tiene cinco rutas diferentes y sus grados de dificultad varían entre los 5.12 y 5.13.
* Rancho San Lorenzo, está dentro del Parque Nacional Cascada de Basaseachic, presenta 54 rutas con distintos grados de dificultad, las mismas que oscilan entre los 5.8 y 5.13.
* San Juanito, es una pared con 10 rutas, entre los 5.10 y los 5.11 grados de dificultad. Se encuentra en un poblado cercano a Creel.
Asimismo, los descensos en rapel son muy comunes en Chihuahua. Aquí hay excelentes rutas en escenarios naturales que conmueven por su imponencia y, en casi todo los casos, por la impetuosa presencia de las cascadas.
Una de las zonas favoritas de los deportistas es la peña El Gigante, que ofrece 884 metros de puro descenso. Se encuentra en la barranca de Candameña.
ESCALADA EN DURANGO
Las elevaciones de Tamazula, a 239 kilómetros al oeste de Santiago Papasquiaro, son muy adecuadas para la práctica de la escalada y el rapel. Estas actividades convocan a decenas de entusiastas deportistas, deseosos de mostrar su destreza y habilidad en las paredes desafiantemente rocosas.
En sus momentos de solaz y descanso, los deportistas pueden visitar la preciosa parroquia de San Ignacio de Loyola, edificada en el siglo XVIII, así como una vieja casa de piedra, en la que habría nacido el primer presidente de México, Guadalupe Victoria.
Otro espacio de aventura es el cañón de la Concha, en el municipio de Peñón Blanco, a 125 kilómetros al noroeste de Durango por la carretera 40. Sus muros rocosos permiten la práctica de la escalada y el rapel.