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Bailes Típicos de Guerrero - México

Posteado el Diciembre 12, 2006 - Categorizado en Atractivos, Guerrero, Turismo Cultural, Turismo en Mexico

Tradicionalmente se ha divido al Estado en siete regiones geográficas que también pueden considerarse como regiones históricas, climatológicas, topográficas, económicas y de evolución muy similares. Estas regiones son: Tierra Caliente, Norte, Centro, Montaña, Acapulco, Costa Grande y Costa Chica.

La música calentana
Los calentanos son extremadamente alegres y aprovechan diversos acontecimientos familiares (bautizos, cumpleaños, bodas, etc.) para la celebración de fiestas donde se tocan diferentes tipos de melodías. Sin embargo, cuando se presenta un deceso se interpreta, sobre todo en velorios, otro tipo de repertorio que refleja la tristeza de los acompañantes. Entre los diferentes géneros musicales que se han cultivado en la Tierra Caliente es posible mencionar el corrido, las piezas fúnebres, la marcha, el bolero y sobre todo, los sones y los gustos. Las piezas fúnebres que se interpretan en los velorios se asemejan al vals, aunque también se utiliza la música de algunos corridos. Este género no incluye la tamborita ni el canto. A título de hipótesis. Arturo Warman sugiere que estas piezas pudieran ser el remanente de una tradición antigua de velorios, como se practica en otros países latinoamericanos.

Sones y gustos
La tradición musical calentana tiene un origen relativamente reciente. El son surgió a partir del modelo llamado “Sonecito de la Tierra” que a su vez es derivación de las cancioncillas españolas salpicadas de sabor local mexicano, que llegaron desde fines del siglo XVII a la Nueva España con las caravanas de artistas que se generalizó a finales del siglo XVIII. Aún los villancicos del siglo XVI y XVII contribuyeron, junto con esos “sonecitos de la Tierra”, a formar el género festivo y profano que se denomina “Son”. En la región de Tierra Caliente el Son tomó carta de naturalización, asumiendo nuevas características locales que hasta la fecha conserva. Por su parte, el gusto parece derivarse de los agraves antiguos llamados “gitanos”, “gatunos” y “pan de jarabe”, que las autoridades eclesiásticas, como la adquisición y civiles prohibieron porque consideraban licenciosos, lascivos y obscenos los movimientos que ejecutaban los participantes.
En realidad el jarabe y el son se encuentran muy emparentados, ya que ambos se nutrieron de los “sonecitos de la tierra”, llamados también “sonecitos regionales mexicanos” diferenciándose solamente en que en general, los jarabes son más lentos que los sones. Estos van de lento a lo presto, los jarabes en cambio, varían según el aire, de lento a allegro. Es así como el gusto calentano es de melodía más lenta siempre cantando con coplas líricas y pintorescas en tanto el son de la Tierra Caliente es más rápido y a veces no tiene letra.
Se sabe que en Tlapehuala, a fines de siglo pasado hubo un vicario chileno –el padre Guadalupe- quien era un magnifico violinista. Él inició aquí la afición por este instrumento y formó a varios discípulos. Por ello y porque aquí se formaron los primeros compositores, podemos decir que Tlapehuala es la cuna de los sones y gustos de Tierra Caliente. Entre características que comparten el son y el gusto podemos citar los siguientes:

1. En ambos casos se trata de música profana, alegre y típicamente mestiza, ya que jamás interviene en ceremonias religiosas y no se han encontrado en ellos ninguno de los rasgos de la música indígena.
2. Son dos géneros musicales estrechamente ligados al baile social por parejas y expresa siempre, el coqueteo entre varón y mujer. Salvo algunas figuras coreográficas, el baile es suelto, es decir, las parejas no se tocan.
3. Ambos combinan, salvo algunas excepciones, partes puramente instrumentales con partes cantadas. Comienza siempre una introducción instrumental a la que se sigue una copla, luego va un interludio instrumental sucedido de otra copla, y así sucesivamente se alternan interludios y coplas, las partes instrumentales se zapatean vigorosamente mientras que las partes cantadas, acompañadas discretamente por los instrumentos, sirven a los bailadores para realzar paseos o descansos con pasos menos monótonos que permiten a todos los presentes entender la letra. El ritmo es 3/4, para los gustos y 6/8 para los sones.
4. La poesía cantada (versos) esta invariablemente compuestas de coplas, es decir, breves poemas que encierran una idea completa, no requiriendo su hilación con otras coplas. La copla tiene generalmente de siete a diez versos de distinta medida y, en el centro son típicas las cadencias descendientes al terminar las coplas. El contenido de las coplas es en su mayoría amoroso y con frecuencia lleno de picardía, ya que abundan en doble sentido.
5. En ambos géneros, debido a que están coordinadas la parte musical y la parte coreográfica, con frecuencia los versos de las coplas –ya sea solo uno, dos o todos- se repiten en el canto. Con estas repeticiones de los versos se logra dar uniformidad a la estructura musical que sirve de apoyo a los bailadores, aun cuando en sí mismas las coplas cantadas varíen el número de versos.
6. En los dos géneros es muy importante la intervención de gritos, interjecciones y exclamaciones por parte de los músicos y los bailadores cuando quieren animarse a sí mismos. Estos elementos no pertenecen específicamente ni a la música ni a la letra, pero su presencia es imprescindible para darle a la región su sabor muy particular. Aquí se acostumbra gritar: ¡voy polla!, ¡ajala!, ¡aunque se rompan las cuerdas!, ¡ajumala!, ¡ahíja!, ¡esto somos tierra caliente!,”rúa”, ¡upa!, entre otros.
Las características exclusivas de sones son, como ya vimos, su mayor velocidad y la ausencia de letra en algunas ocasiones. El zapateado del son es de gran dificultad, ya que incluye numerosos redobles que se ejecutan con mucha rapidez (redoblados y banqueados). Cabe destacar que únicamente en dos sones se hace referencia a la fauna.
El hombre usa calzón amplio de manta, sin bolsas, que se sujeta a la cintura con dos cintas de la misma teta. El cotón es cerrado y suelto, con manga larga de puño, sin cuello y sin bolsas. Un rasgo de caracteristico de la indumentaria del calentano es una bolsa redondeada llamada “guicho”, confeccionada con fieltro negro o verde oscuro que por medio de dos cintas del mismo material se ata alrededor de la cintura, quedando dispuesto al frente del calzón la mayor parte de las veces y que se utiliza para guardar dinero y otros objetos pequeños.
Al hombro se coloca, doblado longitudinalmente, un gabán de lana con diseño a base de rayas de colores negros, café y marfil, llamado “cuixin” (lagartija rayada). Alrededor del cuello se amarra un paliacate colorado y en la cabeza un sombrero de Tlapehuala. Calza huarache calentano de varias correas.
La mujer viste con una falda amplia de colores llamativos hecha de popelina con diseño floreado o de brocado de satín o tafeta, con un holán al vuelo en la parte inferior. Esta falda llega hasta media pierna o hasta el piso. La blusa, generalmente blanca, abierta por el frente y otras veces abotonadas por la parte de atrás, de manga larga o tres cuartos, cuello alto y con un faldón unido al talle. Tanto la falda como la blusa van adornadas con encaje o punta de la llamada bolillo y cintas de colores. El pelo generalmente largo, es recogido en un chongo que se adorna con listones blancos o de color contrastante con el de la falda, la mujer complementa su atuendo con aretes, anillos, collares y pulseras de oro, producto de la orfebrería local o tradicional; asi como un rebozo de color oscuro (gris, negro o añil). Calza huarache calentano similar al del hombre o zapato de tacón alto.

La población
La Tierra Caliente está formada por un valle bajo, seco y caluroso situado apenas a trescientos metros sobre el nivel del mar, aislado de las otras regiones por los paredones que el río Balsas excava en la Sierra Madre del Sur. En este valle se asientan los municipios guerrerenses de Cutzamala, Ciudad Altamirano (antes pungarabato), Coyuca de Catalán, Ajuchitlán, San Miguel Totolapan, Zirándaro, Tlapehuala, Tlalchapa y Arcelia, asi como el municipio michoacano de Huetamo. La región esta ocupada por una población en su mayoría compuesta mestizos con algunas pequeñas agrupaciones de cuitlatecos, purépechas y mexicanos. Hasta hace poco tiempo, los calentanos se dedicaban a una agricultura destinada solamente al consumo regional, a una ganadería de hacienda extensiva, a la explotación de algunos placeres de oro que dieron origen a muchas leyendas y a la orfebrería. En la actualidad, con la irrigación, se ha introducido la agricultura comercial y con ella las comunicaciones se han ampliado.

El conjunto musical
El estilo musical de Tierra Caliente está asociado a un conjunto formado por uno o dos violines, una o dos guitarras sextas y la tamborita de raíz de parota de doble parche de cuero de venado o de chivo y aros de asinchete, del tipo de redoble militar. Aún es posible escuchar la guitarra panzona o de golpe de seis cuerdas que antiguamente formaba parte del conjunto y que en ocasiones se sustituye por un guitarrón de son de abajeño.En estos conjuntos los instrumentos melódicos son los violines, que contrapuntean el canto mientras los instrumentos armónicos y rítmicos suelen ser la guitarr, la tamborita calentana es una excepción en cuanto a los instrumentos usados por los conjuntos que interpretan los sones de diversas regiones del país, ya que en su mayoría, son exclusivamente de cuerda.
En todos los casos, como en “el diablo”, adquiere especial importancia ya que marca y adorna el ritmo que realiza el bailador. El arpa ha dejado de usarse desde los tiempos de Juan Bartola (1924). En cuanto a su procedencia, salvo la tamborita y la guitarra panzona, que son de hechura local, los demás instrumentos se elaboran en Paracho en la meseta purépecha del Estado de Michoacán.

El paseo o palomo
Tomás Estanford asegura que “El Palomo” se deriva de una sección del jarabe, pero indudablemente tiene también influencia de el “son mexicano”. Se diferencía de aquellos en que no tienen zapateos, ya que toda la melodía se llama con un paseo llamado “paso cambiado”. Toma el nombre de “palomo” porque existen melodías de este variante con este título.

Los sones su origen
El lugar en donde nacieron los “sones de artesa” fue en la Costa Chica, en especial en la población de Cruz Grande, seguramente a mediados del siglo pasado o un poco antes, tiempo en que los marineros chilenos y peruanos trajeron las “cuecas” y “marineras” que en México conocemos con el nombre de “chilenas”. Los sones de artesa son el resultado de estas chilenas con el son mexicano, bailes y danzas tribales africanas llevadas por los esclavos negros, quienes escapando del yugo de los españoles del centro del país, en tiempos de la colonia, se refugiaron en las costas guerrerenses, muy semejantes a sus cálidas tierras de origen. De las danzas y bailes de los negros, los sones de artesa tomaron el clásico redoble africano y el uso del tapeo en el arpa, por lo que fue sustituido el tambor original.
Las chilenas aportan la utilización de los descansos y paseos y el uso del pañuelo que en México se denomina paliacate; mientras que de estas, el son mexicano toma el zapateado. El “son” mexicano cede también al uso de los instrumentos de cuerda para su interpretación.

El zapateado
Derivado del “son” encontramos una variante particular que se caracteriza por ser bailado en su totalidad por zapateos, ya sea con toda la planta o de punta.

Música tixtleca
Tixtla ha sido una gran receptora de música proveniente de muy diversos lugares debido a que hasta la tercera decena del presente siglo, gran parte de sus habitantes se dedicaban al comercio en bestias por diversas partes del estado. Fueron llegando a Tixtla tradiciones musicales provenientes de las ferias y fiestas regionales de la Costa Grande, Costa Chica e inclusive de los estados aledaños tales como sones, palomos, chilenas, patadas, jarabes, zapateados, chamarreados o arrancazacates, jarabes oaxacados, zambas, gustos, cantadillas, bolas, papaquis, y muchos otros géneros musicales.
Ya en su tierra, los lugareños han impreso su estilo particular y su personal gusto, por lo que han sufrido algunas modificaciones, tanto en la manera de cantarlos como en la forma de bailarlos.
Es de suponer que casi al mismo tiempo que surgieron estos sones de artesa fueron llevados a Tixtla, ya fuera por los arrieros que comerciaban con la Costa Chica o por los propios costeños que acudían a Tixtla durante el mes de septiembre para asistir a las festividades religiosas de la virgen de la Natividad. Los nativos de la Costa Chica llevaban desde su tierra su artesa,al frente de la iglesia, en el atrio,en donde, en honor a la Virgen de Tixtla bailaban durante varias noches.
Al ver y conocer los tixtlecos los sones de artesa, los adoptaron y empezaron a bailarlos, imponiéndoles su propio estilo. Esto debió haber ocurrido a mediados del siglo XIX o un poco después, ya que algunos ancianos de Tixtla comentaban que vieron bailar a sus padres y a sus abuelos estos sones. Ya en Tixtla los “sones de artesa” cambiaron su nombre “sones de tarima”, debido a que, como en esa ciudad no se practica la pesca y, por lo tanto, no existían canoas, estas fueron sustituidas por tarimas de madera que producían un sonido similar.

La música costeña
Entre los géneros musicales cultivados en la Costa Chica merecen citarse el corrido, el palomo o paseo, el zapateado, el jarabe, el pasodoble, el bolero, el son y la chilena.

El conjunto musical
El conjunto tradicional estaba constituido por un violín, una o dos jaranas, chicas de cinco órdenes, un arpa y el tapeo en el arpa y el tapeo en el arpa, tal como lo conservaba Don Eduardo Gallardo en Cruz Grande, el cual al interpretar la chilena “Viborita de la mar” nos acerca mucho a la zamacueca sudamericana. Actualmente, para acompañar las chilenas cantadas, los instrumentos han sido reemplazados en casi su totalidad por guitarras sextas o modernas y por un requinto afinado al quinto traste de la guitarra, muy similar al estilo de los tríos. En cambio, para las chilenas bailables se utiliza una orquesta llamada “banda de viento”, que consta de dos saxofones altos, un saxofón bajo, dos clarinetes, dos tambores, contrabajo, tambora o tambor de tipo militar, güero y platillos.

El son y la chilena
En la Costa Chica se integraron conjuntos para cantar y tocar los sones, inicialmente estaban formados por jaranas, arpas y guitarras. El son en Guerrero tomó características propias que lo distinguen de otros que se tocan en diversas partes del país; es mucho mas recio y dinámico; denotado una fuerte influencia, por un lado de la población mulata que se estableció en esta región en los siglos XVII y XVIII, y por el otro, de la música traída por los marineros y aventureros peruanos y chilenos (chilenas).
Con el paso del tiempo los sones fueron adoptados por las tradicionales bandas de viento costeñas, adquiriendo con esto un muy peculiar estilo que lo diferencia del resto de los sones nacionales que se interpretan con instrumentos de cuerda.
Para encontrar el origen de la chilena es necesario trasladarnos a Sudamérica y remontarnos a principios del siglo XIX. En su antecedente la zamba que, según el distinguido folclorista argentino Carlos Vega, era muy popular en Chile y Argentina en 1812–13; su nombre procede del bantú “zambo” que significa baile. Era una danza de movimiento lento en compás de 6/8. Por otra parte, en el Perú se originaba la “cueca”, baile popular que toma su nombre de la palabra “clueca” con la acepción de “caliente”, por la temperatura que alcanzan las aves al empollar sus huevos. Era un baile que remedaba los movimientos de cortejo del gallo a la gallina. Los ejecutantes llevaban en la mano derecha un pañuelo que revoloteaban sobre la cabeza y que le servía al hombre para guiar a la mujer en las diferentes evoluciones. El pañuelo representa posiblemente la cresta o las plumas de la cola de dicha aves.
La Zamba era menos popular que la cueca, por lo que fue casi absorbida por esta última, tomando entonces el nombre de “zamacueca”. Del Perú pasó a la Argentina y Chile, países en donde adquirió su aspecto coreográfico denominándosele “chilena” en las provincias argentinas de Salta y Jujuy, designación que se popularizó incluso en el Perú, cuna de este baile, donde se cultivó con entusiasmo y se consideró como una verdadera danza nacional hasta que sobrevino la guerra con Chile en 1879. Nos sigue diciendo Carlos Vega que a partir de ese momento, y no viendo con simpatía aquella denominación que le recordaba el nombre de sus contendientes y a instancias del intelectual y humorista Alberto Gamarra, conocido por el seudónimo de “El Tunante”, cambió del nombre de “chilena” por el de “marinera”, en homenaje a las hazañas de “Huéscar”, único buque con que contaba la marina peruana.
El camino por el cual “la chilena” llegó a Guerrero fue, indudablemente, el marítimo, vía Acapulco, en cuyo puerto atracaban naves sudamericanas desde la época colonial. A mediados del siglo XIX, tal vez debido a motivos comerciales o al redescubrimiento de los yacimientos auríferos en California, que provocó la llamada “fiebre de oro”, marineros, comerciantes aventureros y mineros en busca de fortuna, se desplazaron hacía estas tierras, saliendo de su patria en barcos que navegaban hacia el norte. Escala obligatoria de esos barcos era el Puerto de Acapulco, donde bajaban los marineros con sus cantos y bailes que hacían el deleite de los moradores del puerto. En esta ciudad la chilena no arraigó, sin embargo fue llevada a lo largo de toda la Costa Chica por viajeros y comerciantes, donde la consideraron como propia. Ya en tierras guerrerenses y oaxaqueñas la chilena fue sufriendo diversas influencias hasta convertirse en una de las variantes del “son mexicano“, con el que comparte rasgos coreográficos y musicales. El ritmo de 6/8 y el uso del tamboreo y del pañuelo en el baile son, probablemente, los únicos elementos andinos que sobreviven en la chilena costeña y que la distinguen del “son”.

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Los Sonidos de Guerrero - México

Posteado el Diciembre 12, 2006 - Categorizado en Atractivos, Guerrero, Turismo Cultural, Turismo en Mexico

Música

El Estado de Guerrero es pródigo en música folclórica y en los últimos años también ha destacado con temas románticos y modernos, que se refieren al amor, al terruño, a la naturaleza, a personas y hechos propios de la idiosincrasia guerrerense.
Dentro de los compositores guerrerenses más conocidos tenemos a Margarito Damián Vargas (odas de pacífico); Antonio I. Delgado (vals Río Azul); José A. Ocampo (Teopacalaquis); Aurelio F. Galindo; Vidal Ramírez (No vuelvo amar); José Agustín Ramírez (Acapulqueña); Jesús Bañuelos (Marcha felicidades); José Castañón (Tierra Colorada); Juan Bartolo Tavira (Son la Tortolita); Manuel Terán (Pedazo de mi vida); Francisco Padilla (Viva Guerrero); Isaías Salmerón (Son El Huisache); Ezequiel Cisneros (Cerca del Mar); Bolívar Gaona (Zirándaro); Manuel Villela (Michoacán y Guerrero); Héctor Cárdenas (Chilapa) y Tadeo Arredondo (Atolito con el Dedo), entre otros.
Como canta autores, han sobresalido recientemente Krystal, Joan Sebastián y Oscar Athié, y como cantantes figuró en sitio distinguido Fernando Rosas; en la actualidad tiene un papel relevante en corridos y música calentana. Arturo Villela y Gererardo Reyes, con proyección nacional e internacional.
En cuanto a conjuntos musicales, Guerrero también se ha significado notablemente. Por ejemplo, tenemos el trío más antiguo de México, “Los Cancioneros del Sur”, de Mingo Sánchez; el trío “Los Santos”, de Lalo Ayala; el dueto “Alma Guerrerense”, de Pedro Monterrubio; el conjunto de música calentana del fallecimiento Alfonso Salgado; el violín de Juan Reynoso, también de música calentana, y Beto Bermúdez con su guitarra eléctrica.
Por lo que se refiere a música tropical y moderna tenemos a los “chinos” de Espinalillo; “Acapulco Tropical”, al “Grupo Caribe”, y más recientemente, a los “Yonic´s”.
Respecto a bandas de música folclórica, hay que mencionar la orquesta-banda de Dámaso González, que siendo originario de Placeres del Oro se ha desenvuelto musicalmente en Acapulco; la tradicional banda del Estado, en Chilpancingo; la sorprendente y numerosa banda de Atlamajalcingo del Monte, integrada por grandes y menores de edad, todos ellos nativos de la región. No podemos dejar de mencionar también a las bandas de “chile frito”, que aunque con menor número de miembros, se encuentran repartidas en todo el territorio del Estado interpretando el folclor nacional y guerrerense.
Con respecto a la música, hay ediciones recientes de discos patrocinados por el Instituto Guerrerense de la Cultura, con las obras del clásico Agustín Ramírez y otros.

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Zonas Arqueológicas de Guerrero - México

Posteado el Diciembre 12, 2006 - Categorizado en Atractivos, Guerrero, Turismo Cultural, Turismo en Mexico

La Organera, Xochipala
Esta zona se encuentra aproximadamente a tres kilómetros al sureste de Xochilapa, municipio de Eduardo Neri (antes Zumpango del Río) en la región Centro del estado.
Este sitio prehispánico es una de las zonas más conocidas hasta el momento, debido a su arquitectura monumental que cubre un área de 1,600 metros cuadrados aproximadamente, conformada por 17 estructuras de diferentes formas y dimensiones, situadas en torno a plazas de diferentes niveles.
Los elementos arquitectónicos más relevantes son las “tumbas” que presentan la característica de “bóveda falsa maya“, que consiste en un muro vertical sobre el que se realiza un escalonamiento, rematando con lajas planas.
Otros elementos arquitectónicos sobresalientes son los de talud y tablero semejantes al llamado “escapulario“, decorado con clavos de piedra en hileras horizontales. El sitio presenta varias etapas constructivas. Estas estructuras corresponden al periodo clásico (200 d. C. a 900 d. C.).

Pueblo Viejo
Se localiza en la ladera del cerro El Tamarindo, al oeste de la ciudad de Iguala, tiene una extensión aproximada de 901,145 metros cuadrados.
La zona está dividida en dos partes por una barranca, la distribución especial es irregular, adecuándose las construcciones a las condiciones del terreno, tanto en la parte cívico-religioso como en el área habitacional.
No ha sido explorada la zona por lo que no se conoce el número exacto de estructuras, sin embargo, podemos distinguir varias de grandes dimensiones, así como dos posibles juegos de pelota, además del terraceado de la zona habitacional. Este sitio arqueológico se ha fechado en el periodo postclásico.

Ixcateopan

Localizada en la población del mismo nombre, en la actualidad sólo puede observarse parte de lo que conformó la zona arqueológica, como consecuencia de la construcción de una calle y los múltiples saqueos de que fue objeto para la obtención de piedras “careadas“.
Actualmente, sólo se observa la zona cívico-religiosa, que está constituida por varios cuartos y espacios abiertos, en donde pueden observarse restos de estuco rojo en los pisos, la estructura principal es de forma circular y podría estar dedicada a Quetzalcóatl. Su ubicación cronológica es de 1350 a 1521 d. C.

Los tepoltzis
La zona arqueológica se localiza aproximadamente a 5 kilómetros de la población de Tixtla, se llega siguiendo la desviación al poblado de Apango y posteriormente el camino a Matlalapa. Esta zona se compone de varios sitios arqueológicos; el primero es un pequeño centro ceremonial con escalinatas y una plaza; una plataforma de 30 metros de largo y 3 metros de alto y seis plazas a desnivel, así como algunos muros habitacionales.
Siguiendo por la sierra camino a Matlalpa se encuentra a pie también un área ceremonial con una pirámide de 6 metros de altura, una plaza rectangular delimitada por dos montículos alargados y dos plazas a desnivel. La zona arqueológica pertenece a los periodos clásico y postclásico (750 d.C. a 1200 d.C.).

Huamuxtitlán
Esta zona se encuentra en el centro de la población de Huamuxtitlán, municipio del mismo nombre.
La zona arqueológica era más amplia, conservando sólo una pirámide que debió formar parte del área cívico-religiosa. El asentamiento actual cubre parte de la zona ceremonial y habitacional, esta zona arqueológica se encontraba ligada a otras que están distribuidas a lo largo de la cañada del río Tlapaneco, en la región conocida como La Montaña.
La pirámide está formada por 3 cuerpos en forma de talud y una escalera central con alfardas, la fachada actual de la pirámidecorresponde al periodo Postclásico (100 a 1500 d. C.) y cubre parte de otras etapas constructivas, aprovechando el último cuerpo para asentar un posible teocalli.
Durante las exploraciones se encontraron dos ofrendas, una en la parte superior, al sur de los escalones, dicha ofrenda consistía en un cuchillo de pedernal, un cráneo con una cuenta de jade en la boca, los huesos de las manos y pies de un individuo. La otra, se localizó en la plataforma, enfrente de la escalera principal, 23 cuchillos de pedernal, los restos óseos de un jaguar, de una víbora de cascabel, los de un gavilán y las manos de una persona adulta, una vasija pequeña con pintura amarilla (ocre) y nueve cuentas de jade.

Texmelican
Está situada en el municipio de Copala, se encuentra rodeada por la barranca de Topiltepec, en el paraje de Texmelican, que ha dado su nombre a toda La Montaña.
Esta zona arqueológica está distribuida en las faldas sur y este del cerro de Malinaltepec, conformada por varios sitios, de los que se conservan: Malinaltepec, Texmelican, Tomahuacan, Tiuhuapanco y Tlachihualtepec. En donde se observan juegos de pelota o “talchtli” y tumbas o túmulos, además de otras estructuras. Esta es representativa del periodo postclásico (1200 d. C. a 1520 d. C.).

Fortaleza de Ozumba
Al suroeste del poblado de Acapetlahuaya, en la región Norte, se encuentra la Fortaleza de Oztumba, conformada por tres conjuntos: La Malinche, El Puerto del Niño y el Cerro de Oztumba.
Cada uno de estos conjuntos está situado en la cúspide del cerro. La construcción de La Malinche consiste en un edificio de forma triangular con construcciones circulares en sus interiores.
En Puerto Niño se localiza una construcción con basamento en talud con escalinatas y alfardas y un templo en la parte superior cuya función era probablemente ceremonial, esta se comunica con el Cerro de Oztumba a través de “puentes” que salvan los fosos naturales y construidos.
El cerro de Oztumba está formado por una doble muralla con pasillos de ronda y numerosos fosos y puente, las murallas o cercas defensivas llegan a tener hasta dos metros de espesor y cuatro metros de altura.

Palma Sola
Zona arqueológica localizada en el municipio de Acapulco, en el Parque Nacional El Veladero, en el cerro del mismo nombre, conocido también como “El Anfiteatro“.
El sitio está conformado por 18 rocas grabadas que se localizan en la parte más escarpada. Los petrograbados fueron ejecutados en forma esquemática sobre todo los que se refieren a la figura humana, teniendo aspectos decorativos y artísticos que reflejan las costumbres y concepto del tiempo en que fueron ejecutados.
Además de este sitio, se localizan en Acapulco otros petrograbados en La Sabana, Puerto Marqués, Tambuco, 5 de Mayo, colonia El Jardín, playa Caletilla y playa Mogollitos.

Teopantecuanitlán
Es una de las zonas más importantes del estado de Guerrero, tanto por su antigüedad como por su extensión, se localiza en el municipio de Copalillo, cerca de la confluencia de los ríos Amacuzac y Mezcala.
Cuenta con un centro ceremonial que tiene un área aproximadamente de 5 mil metros cuadrados y está formada por un recinto, un patio hundido, un sistema hidráulico y varias tumbas.
En el recinto se encuentran cuatro monolitos en forma de T invertida que representan personajes con cuerpos rechonchos y rostros con fauces de jaguar y ojos de víbora y cada uno sostiene una mazorca de maíz, por lo que son considerados como deidades agrícolas.

Cerro de los monos
Esta zona es denominada como tal por la gran cantidad de “muñecos” extraídos de ésta, se encuentra en la región de Tierra Caliente en el municipio de Tlalchapa. Inicia en los terrenos del Ejido de Villa Madero y se distribuye por la cañada en ambos lados y por todo el valle. En la parte superior del cerro El Coyol se encuentra, sobre una terraza natural, lo que debió ser el área ceremonial, constituida por estructuras y plazas, sobresaliendo un probable juego de pelota y un montículo principal de gran tamaño.
Los elementos arquitectónicos detectados son escalinatas, drenajes circulares y columnas en cantera rosa decoradas en bajo relieve con motivos geométricos. También es posible observar petrograbados en abrigos rocosos y laderas del cerro. La cronología en base al material permite establecer un largo periodo ocupacional que va del clásico al postclásico (200 a. C. a 1520 d.C.).

Grutas de Cacahuamilpa
Estas famosas grutas, cuyo nombre náhuatl significa “en la sementera del cacahuate”, se conocen desde la época precortesiana y a lo largo del tiempo fueron motivo de leyendas y de visita de algunos personajes históricos.
Existen muchas versiones acerca de la historia de las Grutas, algunos dicen que los habitantes del vecino Tetipac las usaron con fines religiosos; que a don Vicente Guerrero le sirvieron de almacén durante la guerra de Independencia; que la emperatriz Carlota grabó una inscripción en uno de los salones, y que Juventino Rosas dirigió un concierto en su interior para Porfirio Díaz.
Las Grutas son consideradas como las más grandes y bellas del Planeta, a través de ellas, es posible encontrar dos ríos subterráneos que son el Chontalcoatlán, cuya extensión es de aproximadamente 8 Kilómetros, así como el San Jerónimo que mide 12 kilómetros, ambos están bordeados por playas de arena y la oscuridad es total en la mayor parte del camino. Las cavernas están integradas por diferentes cavidades amplias que se designan con el nombre de “Salones”, cubiertas por concreciones calizas que cuelgan del techo (estalactitas) o ascienden del piso (estalagmitas).
Las grutas se abrieron al público en 1920, y el 23 de abril de 1936 fueron declaradas por el Gobierno de México como Parque Nacional, bajo el mandato del presidente Lázaro Cárdenas, con una superficie de 1,500 hectáreas, por lo que está considerada como ANP.
Las Grutas de Cacahuamilpa están bajo la responsabilidad del Gobierno del Estado desde marzo de 1992.
Que el Gobierno Federal, dentro de los lineamientos Generales que le fija el programa del Plan Sexenal, está obligado a conservar los sitios de interés Nacional que reportan beneficios a las regiones dónde se encuentran, mejorando sus condiciones naturales para hacerlo más accesibles y atractivos al turismo como medio de promover el interés de nuestro pueblo, por las bellezas naturales que encierra el territorio.
Localización
Se extiende, en su mayor parte, por el estado de Guerrero en el área abarcada por los municipios de Pilcaya, Tetipac y Taxco, la célebre región platera. Una porción menor se encuentra en el estado de Morelos, en la jurisdicción del municipio de Coatlán del Río. Se encuentra localizado a 52 Kilómetros de Taxco, Guerrero; para llegar al lugar es por medio de carros, camioneta o autobús.
Descripción del lugar
Las Grutas se sitúan en la provincia fisiográfica de la Sierra Madre del Sur, dentro de una zona montañosa en la que abundan rocas calizas de origen marino formadas a lo largo de millones de años.
La entrada de la gruta es un amplio arco orientado hacia el Este, cuenta con unos 40 metros de base y 12 metros de altura y presenta un desnivel de 20 metros con relación al piso de la cueva, en su interior, se localizan más de 90 grandes salones separados por enormes paredes de roca natural y comunicados entre sí por una galería principal. La altura de las grutas oscila entre los 30 metros en la parte más baja y los 70 metros en la más alta, dentro de ellas hay un sendero que recorre los dos kilómetros del camino y la mayor parte está iluminada con luz artificial, ya que es imposible que la luz natural llegue a este sitio dónde las formaciones de rocas forman caras y objetos que se pueden apreciar claramente como los salones del chivo, el trono, la fuente, palmas y catedral.

Población (urbana, rural o grupos étnicos)
En el interior de las grutas se encuentran 3 asentamientos humanos con 1,275 habitantes: Cacahuamilpa 841, Coralejo 118, y Grutas de Cacahuamilpa con 316. En la zona aledaña se encuentran 7 comunidades con 4,921 habitantes. Es una población rural.

Ecosistema
La vegetación predominante es la selva baja caducifolia. Con un clima de tipo cálido subhúmedo, su temperatura media anual es de 21.6º C y reciben una precipitación pluvial media anual de 1,432,9 milímetros.
Flora
Está constituida principalmente por: selva baja caducifolia de clima cálido; jacaranda, tabachín, casahuate, ceiba y bugambilia.
Fauna
La fauna está representada por: Cacomixtle, Tejón, Mapache; las especies amenazadas: se reportan la Boa, Víbora de Cascabel, Iguana, Iguana Verde, Zopilote, Codorniz Pinta, Aguila Real, Puma, Ocelote, Tigrillo, Leoncillo y Gato Montes.

Existe actividad Ecoturística
Entre las actividades recreativas más frecuentes en la zona destacan los días de campo y varias más relacionadas con el excursionismo.
En el área los científicos realizan pruebas geológicas y exploraciones de espeleología.

Infraestructura
Su infraestructura turística y de servicios cuenta con mesas, bancos y sanitarios, se encuentran disponibles concesiones y servicios particulares para transportación, venta de alimentos y artesanías.

Problemática del lugar
En la parte superior de las grutas se realizan actividades tales como: deforestación, cambio de uso del suelo, erosión del suelo, agricultura, ganadería, tala de arbolado e incendios forestales provocados y cacería furtiva. Y cuándo los visitantes acceden dentro de las Grutas no tienen interés por conservar estos lugares pintando las rocas, arrojando basura o fumando dentro de las mismas. Pero en general hay una muy buena conservación del lugar.

Aprendizaje

Es muy importante tener conciencia sobre el ecosistema que tenemos, porque somos muy pocos los que tienen el interés o la educación necesaria sobre nuestras reservas naturales que tenemos y esto ha provocado la destrucción de las mismas. Y con esto nos hizo reflexionar de qué manera hemos ayudado a conservar nuestro ambiente natural.
Acciones que podemos tomar para la conservación del área
Tener un Reglamento Interno que especifique el cuidado que deben de dar al entrar a las Grutas.
Colocar anuncios de no fumar, así como poner en el interior cestos de basura.
Realizar campañas con las personas que viven ahí y con los visitantes sobre el cuidado de la flora y fauna del lugar.

Anécdota
Al realizar dicha investigación nos dimos cuenta de la riqueza que tenemos en nuestro Estado y de la forma en que la estamos destruyendo; que es muy importante que tomemos las medidas necesarias de salvar las reservas naturales ya que es una manera de mostrarles a otros estados nuestra cultura que nos dejaron nuestros antepasados.

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Danzas Tradicionales de Guerrero - México

Posteado el Diciembre 12, 2006 - Categorizado en Atractivos, Guerrero, Historia, Turismo Cultural, Turismo en Mexico

En el Estado de Guerrero se practican diversas corrientes musicales, entre ellas, danzas y bailes modernos.

Danza de los Tlacoloteros
Se considera que esta Danza es propia de la región Centro del Estado. Su tema principal es la Agricultura; los tlacololes (terrenos cultivados de maíz) tienen un dueño que se llama el Tlacololero, que para ahuyentar al nagual o tigre malo se valía del chirrión, cuyo sonido simboliza el trueno. En esta danza toman parte 15 personajes, además del Pitero, que son: El Maizo, Salvador, El Tlacololero, El Tepachero, El Tellolero, El Tecorrelero, El Jitomatero, El Chile Verde, El Ventarrón, El Rayo Seco, El Colmenero, El Frijolero, La Maravilla, El Xocoyotillo y El Tigre. Esta danza generalmente se baila en Chichihualco, Taxco, Chilpancingo, Iguala, Atlixtac, Jaleaca, Ocotito y Acapulco, pero puede ser representada en cualquier otro lugar donde sea invitado el grupo.

Danza del Tecuani o de los Tecuanes
La Palabra “Tecuani” proviene del náhuatl que significa “algo que come”. La danza es una representación que describe las fechorías del tigre, el cual caza y da muerte a un venado, por lo que se representan los esfuerzos de varios danzantes por capturarlo. En esta danza, algunos personajes son heridos por el tigre y son curados por el “Doctor”. Al final el tigre es muerto por los cazadores y su piel es devorada por los zopilotes. Los personajes de esta danza utilizan una máscara generalmente de piel de becerro, con bigote y barba hechos con los pelos de crin de caballo, menos los cuatro zopilotes que se visten de negro. Generalmente, esta danza se baila en Tuxpan, ciudad Altamirano, Huitzuco etc.

Danza de los Diablos
Los orígenes de esta danza se remontan a la época colonial, como una manifestación de la evangelización de las misiones que querían inculcar a los indios los conceptos básicos de la religión cristiana, así como una nueva concepción de los valores del bien y del mal. En esta danza existen dos personajes principales: la muerte y lucífer. Además, aparecen cuando menos 6 parejas de diablos y 2 o 3 bufones llamados “huesquistles”. En el baile, el diablo mayor está golpeando una quijada de burro, rítmicamente; al mismo tiempo, encabezando una fila aparece la diabla, quien lleva una tonadilla musical con una guitarra, que es la que sirve de acompañamiento a la danza. Otro diablo hace sonar rítmicamente una caja de madera. Esta danza se representa, principalmente en: Tixtla, Chilapa, Chilpancingo, etc.

Danza de Los Manueles
Su origen se remonta a fines del siglo XVIII y su contenido es para criticar las costumbres de la clase social alta. Esto era para que la clase humilde pudiera descargar públicamente su rencor hacia la gente que la humillaba y explotaba. La vestimenta es la de aquellos tiempos, utilizando todo lo que parece adecuado a los fines de esta danza.

Danza de Los Gachupines
Esta danza se refiere a los españoles radicados en nuestro país. Los danzantes llevan en la mano un pañuelo grande, con el cual, a la hora de ejecutar sus movimientos golpean con él, acompasadamente el aire del frente de la cara, con este abaniqueo indican los movimientos que hacían los gachupines para espantar los mosquitos. Su vestuario es: saco, pantalón y zapatos de color negro, gorra o cachucha, la mascara con rasgos semejantes a los de la raza blanca y cigarrillo en la boca, simulando el puro que los españoles suelen fumar.

Danza de Los Siete Vicios
Esta danza enseña gráficamente a distinguir entre el bien y el mal, supuestamente trabados en eterna lucha. Participan en esta danza: el fraile, el jugador, el estudiante, la quinceañera, el enamorado y la muerte. Los danzantes establecen entre sí, diálogos con relatos especiales y bailan por parejas el tema musical que se les destina. Esta danza se realiza en los municipios de Chilapa, Tlapa, etc.

Danza de Los Pescados
Se le da este nombre por sus participantes que llevan terciado del hombro derecho hacia el lado izquierdo una sarta de pescaditos de madera pintados de colores.
Su objetivo es interpretar la actividad de los hombres que se dedican a la pesca; por su vestimenta, los danzantes tratan de representar a las personas nativas de las costas Grande y Chica de Guerrero, su atuendo se compone de: Pantalón largo, huaraches, camisa de manta, faldas sueltas, máscara negra (simulando el color moreno de los costeños) con señales de profundas cicatrices producidas por las comunes riñas, sombrero de palma de uso diario y machete de cinta hecho en la Región.

Danza de Los Machos
Esta representa a un grupo de trabajadores campesinos dedicados al cuidado y a domar las bestias mulares, propiedad de los ricos españoles; por esta actividad, los trabajadores recibían el nombre de machos. La característica principal por la que se identifica esta danza es porque los danzantes llevan consigo una pequeña cabeza y pescuezo de madera, que representa a la bestia mular. En esta danza sólo una persona se viste de mujer, con ropa de acuerdo a la época de principios de este siglo, tal como se vestía la mujer de pueblo: enaguas largas, blusa de tela corriente y floreada, rebozo enrollado a la cintura con las puntas echadas hacia atrás sobre los hombros terciado al pecho y sombrero de palma común. La máscara da el aspecto alegre y jovial de la mujer mestiza.

Danza de Los Moros
Es una remembranza de las sangrientas batallas entre moros y cristianos, cuando estos fueron auxiliados por los “cruzados” llegados de todas partes de Europa en el año 1212.
Los cristianos van guiados por un danzante con apariencia del señor Santiago, montado en su caballo blanco.
Moros y cristianos llevan machete largo que hacen chocar entre unos y otros, dando la idea de una batalla.
Su vestuario consta de: chaqueta larga de gamuza sin mangas ni solapa, sombrero de madera ligera, pintado de negro y con adornos de flores de papel de distintos colores llevando en el filo abundante cabellera crespa, la máscara representa el tipo de raza blanca simulando espesas patillas y piocha hacia delante.

Danza de Los Maizos
Los dos personajes principales del grupo reciben el nombre de Maizo y Salvador, los cuales representan a los grandes señores de importantes ciudades, amantes de la cacería. En esta danza, además de las 2 personas mencionadas, participa un grupo de huesquixtles, todos son varones; llevan en la espalda un petate viejo o cualquier otra cosa, para no recibir en seco los latigazos que constantemente les arrima el Maizo y el Salvador durante el baile. Los Huesquixtles representan a los hombres modestos de la Región donde se hace la cacería del tigre.

Danza de Los Zopilotes
Su vestimenta es toda negra: levitas que simulan las alas y máscaras con las características de estas aves. El propósito de esta danza es representar un festín de estas aves de rapiña en torno a un animal muerto que uno de los huesquixtles lleva consigo.

Danza de Los Tejoneros
Los tejoneros tienen por finalidad danzar en las fiestas de carnaval y en las de Corpus, y tienen un gran repertorio de juegos de danzas, entre las que se encuentran: las del tigre, guajolote, el coyote, etc.
La finalidad de estas danzas es divertir con sus travesuras, que son de acuerdo con la categoría de los demonios o anticristos que ellos se atribuyen.

Danza del Palomo de Guerrero
Los danzantes son 23: un monarca, 6 capitanes, 14 palomos y 2 malinches, cada uno tiene sus sones y zapateados especiales.
El personaje principal es el “monarca” que danza acompañado de las malinches o sólo y ejecuta pasos vistosos.
Esta danza es originaría de San Miguel Totolapan de esta Región de Tierra Caliente.

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Vasta gama de Museos en Guerrero - México

Posteado el Diciembre 12, 2006 - Categorizado en Atractivos, Guerrero, Historia, Turismo Cultural, Turismo en Mexico

La creación de museos en Guerrero es un medio que fortalece la identidad, son un instrumento que apoya al sistema educativo, son guardianes del patrimonio, son difusores de los valores, en suma son decisivos en la formación de una identidad y una conciencia histórica en la población.

Museo Regional de Chilpancingo

Se ubica en pleno centro de la ciudad, el edificio anteriormente funcionó como palacio municipal. El inmueble es de arquitectura de estilo neoclásico de principios de siglo.
En su interior, conserva sus cuatro corredores con una fuente de cantera al centro. En los muros de los corredores existen los magistrales murales pintados por Roberto Cuevas del Río y Luis Arenal, quienes plasmaron bajo la técnica de vinílica la historia nacional, con alusiones a la historia de Guerrero y a la Revolución de Ayutla.
Descripción histórica.
El 20 de junio de 1986, el edificio que alberga al actual Museo Regional de Guerrero fue declarado monumento histórico, por el presidente de la República Miguel de la Madrid Hurtado, por tratarse de un bien nacional y por ser único en su género dentro de la cuidad de Chilpancingo. Este inmueble fue construido entre 1902 y 1906 durante el gobierno de Porfirio Díaz, quien con el objetivo de lograr aceptación y confianza por parte de los inversionistas extranjeros se dio a la tarea de crear una imagen acorde con los ideales de “orden y progreso”, poniendo gran interés en modernizar las ciudades de acuerdo a los modelos arquitectónicos franceses e italianos de la época.
Según algunas fuentes, el lugar donde actualmente se encuentra el museo, perteneció a la casa cural de la iglesia de Santa María de la Asunción, donde al parecer se retiró José María Morelos para escribir Sentimientos de la Nación, en 1813.

Museo de la Platería
Ubicado en el inmueble conocido como el Patio de las Artesanías en la ciudad de Taxco de Alarcón se localiza este espacio museográfico destinado a ofrecer al visitante una visión de este arte.
Resultado de la unión de los esfuerzos de Antonio Pineda, reconocido platero taxqueño ganador de diversos premios tanto nacionales como internacionales, quien durante años dedicó esfuerzos y capital hasta lograr conjuntar una serie de piezas de plata de diversos autores logrando formar una magnífica colección representativa del arte de la platería nacional.
El gobierno del Estado ofrece todo su apoyo y recursos para la creación de este Museo y el Instituto Nacional de Antropología se encarga de aportar los servicios museográficos. Es Así como en 1988, durante la celebración de la Feria Nacional de la Plata se inauguró el Museo de Platería.
Al iniciar el recorrido de imágenes tomadas de algunos códices prehispánicos, nos muestran aspectos del trabajo de los metales en esa época, el cual logró grandes alcances entre las culturas indígenas, pueblos que en base de técnicas altamente perfeccionadas lograron grandes manifestaciones en los trabajos de vaciado, laminado, filigrana y la cera perdida, entre otros.
Representando estas labores encontramos una máscara que representa a Xipe-Totec, Dios de los orfebres, de las flores y la primavera.
Este Museo cuenta con una colección de piezas originales de Guillermo Spratling, artífice del desarrollo platero de Taxco al implantar, nuevos caminos (diseños, comercialización) para el crecimiento de esta industria.
El museo, en sus exposiciones muestra un traje de Charro, colección de Enrique Figueroa cuya botonadura es un bello ejemplo de la habilidad del artesano platero.

Museo de la Historia Social de Taxco Siglo XX
Museo ubicado en la ciudad guerrerense de Taxco de Alarcón en la llamada Casa Borda, una construcción del siglo XVIII, mandada a construir por un minero que hizo fortuna en estas tierras, don José de la Borda, de donde toma su nombre.
La fachada principal del edificio da al zócalo, conocido también como Plaza Borda. La fachada posterior forma parte de la conocida Plazuela de Bernal y es en esta donde se encuentra el Museo. En este espacio se muestra al visitante el ser y el quehacer del pueblo de Taxco, que en el curso del presente siglo ha dejado testimonio de sus manifestaciones arquitectónicas que aunadas a sus reconocidos monumentos, le han significado sus características especiales a la ciudad.

Casa Museo Ignacio Manuel Altamirano
Situada en la ciudad de Tixtla, en la plazuela de Santiago Apóstol se localiza a la casa que habitaron, el escritor, caudillo y político liberal Ignacio Manuel Altamirano y su familia durante el siglo pasado.
Catalogado dentro de los Museos de sitio, la Casa Museo de Ignacio Manuel Altamirano, es el medio por el cual se rinde homenaje a este intelectual mexicano cuya obra rebasó los límites del país para obtener el reconocimiento internacional.
Este espacio contiene un acervo de textos históricos, en el que figuran obras de enciclopedistas y juristas liberales de su época.
La Casa Museo Altamirano tiene en exhibición una colección de objetos personales de Altamirano, entre los cuales se incluyen, su pistola, su espada y su bastón. Fotografías, bustos y esculturas, algunas de las cuales se encontraban en su tumba en San Remo, Italia.
En el recorrido por el Museo se puede observar un gran acervo compuesto por oleos, grabados, litografías y otras manifestaciones artísticas de su época.
También se pueden admirar monedas y estampillas conmemorativas. Así mismo, existe una colección de sus obras así como de la basta nómina de estudios relativos a su obra y su vida.
La Casa Museo de Ignacio Manuel Altamirano, es el medio por el cual se rinde homenaje a este intelectual mexicano cuya obra rebasó los límites del país para obtener el reconocimiento internacional.
Este espacio contiene un acervo de textos históricos, en el que figuran obras de enciclopedistas y juristas liberales de su época.

Museo del Palacio Legislativo
Este museo se encuentra en Chilpancingo de los Bravo, ciudad capital del estado, en el vestíbulo del actual palacio legislativo.
Este espacio está compuesto por dos áreas, en la primera muestra el Escudo Nacional, se localizan facsimilares de los principales documentos que durante la guerra de Independencia fueron expedidos en el hoy Estado de Guerrero, así tenemos: los Sentimientos de la Nación dado por Morelos y presentado en esta ciudad en el año de 1813 durante el célebre Congreso de Anáhuac, en él se exponen en forma precisa y sumaria los principios más avanzados de la guerra de Independencia.
En la segunda sala se muestran facsimilares de documentos trascendentales en el desarrollo del Estado. Al frente se exhibe el Escudo del Estado y el decreto para la erección del Estado de Guerrero, expedido el 27 de octubre de 1849 por José Joaquín de Herrera, entonces Presidente de la República.
Se exhibe en esta sala el facsímil del Plan de Ayutla, documento donde está suscrito el plan revolucionario en contra del gobierno de Santa Anna con el propósito de instaurar la República, adjunto se puede observar un facsímil de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, cuyas bases se localizan en el documento anterior, resultado del Congreso Constituyente reunido en la ciudad de Querétaro el 5 de febrero de 1917 y que contiene el proyecto mexicano de nación, producto de los anhelos del pueblo a través de canales democráticos.

Museo de la Minería
Realizado con motivo de la conmemoración de cinco siglos de la minería en México, este espacio museográfico se integra por tres salas; está ubicado en la comunidad de Tehuilotepec, municipio de Taxco. Se encuentra albergado en la casa que fue propiedad de uno de los primeros mineros de esta región: Don Manuel de la Borda.
En la sala que ilustra la minería prehispánica se puede observar a través de facsimilares de algunos códices, la habilidad, recursos técnicos y sensibilidad artística de los artesanos de la época, hace hincapié en el significado que tuvieron los metales para la conquista, se explica lo que fue la minería en esa época y del desarrollo que se logró con esta actividad en la economía de la Nueva España.
Existen ilustraciones de Colón, Cortés y un plano del rancho de Apetlanca Morelos en 1777; se muestra por medio de gráficas las leyes que han sido dictadas desde 1519 hasta nuestros días. Leyes como las dictadas por los Habsburgo y los Borbones.
A través de las vitrinas se exhiben títulos y documentos de compra y venta de minas; libros de ordenanzas y planos de yacimientos de minerales. Así como un tronco de árbol en forma de escalera que utilizaban los mineros antiguamente para bajar a las minas.
Bajo el tema de “la riqueza mineral de nuestro territorio” una sala muestra los diferentes sitios metalúrgicos, las diversas técnicas y procedimientos utilizados durante la extracción de metales, los procedimientos de selección, las labores de molienda y una tabla de estadísticas, son mostradas bajo el título: “la tecnología al servicio de la minería, la acompañan la ilustración de la Mina del Pedregal de Taxco en 1860.

Museo de Arte Teatral

Este espacio se instala en Taxco como parte del Programa de Museos y Festivales. En él se muestran los antecedentes, el presente y el futuro del teatro en el aspecto social, económico, político y cultural, a través de cédulas, gráficas y maquetas.

Museo de la Judería
El propósito de la creación de este espacio es mostrar el desarrollo de un pueblo, cuya historia dio lugar al nacimiento de una de las grandes, religiones del mundo: el judaísmo.
Gente de este pueblo llegó a habitar en la Nueva España y el estado de Guerrero, asentándose en Taxco y principalmente en el poblado de Juliantla.

Museo de la Plástica
El acervo de este espacio está formado por una colección de grabados. Entre los autores se encuentran destacados nombres como: David Alfaro Siqueiros, Carlos Mérida, Rufino Tamayo, Chavéz Morado, Federico Cantú, Arnol Belkin, Posada, Julio Prieto, por mencionar sólo algunos.
Esta colección cuyo número supera los 1,200, ha sido conjuntada por el señor Amador Lugo, artista taxqueño, quien en un gesto generoso lo ha puesto a disposición del Gobierno del Estado, con el fin de fomentar la cultura en beneficio de la población guerrerense. Actualmente este número se ha enriquecido con aportaciones del Instituto de Artes Plásticas.

Museo Fuerte de San Diego
Del siglo XVIII. Edificado con el auge del comercio entre La Nueva España y la Nao de China. Con piezas y reliquias históricas. Espectáculo multimedia con la historia de Acapulco.
Este es el punto de partida de la historia guerrerense. Los indios yopes presentaron al conquistador español una heroica resistencia, ya vencidos comenzó la búsqueda por el dominio “del otro mar”, como lo definió Hernán Cortés, que es el océano Pacífico. En este punto geográfico principió el comercio con el Oriente, mediante las expediciones del Galeón de Manila o Nao de la China, a través de ésta, los productores españoles y americanos eran enviados al lejano Oriente y, a su vez, se recibían mercancías de aquellas tierras.
El original Fuerte de San Diego fue utilizado por mas de 150 años, antes que un terremoto lo destruyera en 1776. La nueva fortaleza que lo remplazara, se termino en 1783 y le fue dado el mismo nombre, y el mismo a sobrevivido hasta nuestros tiempos. El diseño arquitectónico único que contiene este edificio es él mas avanzado concepto de su periodo, Una característica que lo convierte a el en una pieza maestra de la Ingeniería Militar de su tiempo. Su diseño pentagonal facilita su defensa en todos los flancos, y el fuerte está rodeado por un foso seco. El fuerte podía albergar hasta doscientas tropas y podía tener un stock de provisiones suficiente y de municiones para ellos para soportar hasta un año. Adicionalmente, este contiene un eficiente edificio construido dentro de captación de lluvias y un sistema de almacenaje, a sí mismo contiene a su alrededor del patio principal un numero de cámaras acorazadas. Esta facilidad cubre una área total de alrededor de 30300 metros cuadrados. Cuando el fuerte no fue necesitado para confrontar a los ataques de los enemigos en su puerto. Fue usado para otros fines hasta 1986, cuando se convirtió en el Museo Histórico de Acapulco
Escenario de batallas marinas entre piratas y navegantes, la bahía de Acapulco, por su estratégica ubicación, sirvió para crear en el virreinato el Fuerte de San Diego,. Con forma pentagonal, el Fuerte de San Diego es una construcción de piedra, rodeada por un foso y múltiples recintos, estos muros y baluartes hoy albergan al Museo Histórico de Acapulco. El edificio fue testigo de la guerra de Independencia, durante ésta, ocupado por españoles, fue entregado a las fuerzas de José María Morelos y Pavón, después de un sitio que perduró por más de dos años, además cumplió funciones de vigilancia del puerto de Acapulco. Actualmente, el Fuerte de San Diego alberga entre sus muros exposiones permenantes y temporales, así como actividades musicales y teatrales.

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