El tamaño de esta bahía como su riqueza la convirtió en un territorio bastante codiciado por gobiernos extranjeros y flotas balleneras.
Sus contornos se han convertido en una gran reserva natural, en sus costas se protege a la ballena gris la cual llega a éstas aguas entre enero y marzo de cada año para reproducirse.
Este es un gran destino para los que gustan del turismo ecológico, ya que en sus costas pueden observarse lobos marinos, aves y ballenas grises. También se realizan numerosas excursiones en panga o barco para practicar la pesca deportiva.